El cultivo sin arado sólo aumenta las cosechas en tierras áridas

Siendo uno de los pilares básicos de la agricultura conservacionista, el cultivo sin arado ha sido promovido globalmente en el marco de los esfuerzos para responder a la demanda global de alimentos. Sin embargo, después de examinar 610 estudios publicados en revistas de prestigio, los investigadores han descubierto que el cultivo sin arado a menudo lleva a una disminución de la cosecha en comparación con los sistemas tradicionales de arado aunque sí que promete mejoras en las cosechas en las zonas secas.

Esta conclusión aparece recogida en un estudio publicado en la revista Nature del 22 de octubre pasado. Cameron Pittelkow, coautora de este estudio (que fue su tesis doctoral en la Universidad de California/Davis) afirma que «El principal reto para la agricultura actual es que tiene que incrementar su producción a la vez que reduce el impacto ambiental. Hasta ahora se había asumido que el cultivo sin arado iba a jugar un papel importante en el aumento de la sostenibilidad de la agricultura pero nuestra investigación ha revelado que no tiene por qué ser necesariamente así».

Cultivos sin arado

Todo parece indicar que la comunidad científicamente había asumido que el cultivo sin arado iba a aumentar la productividad de los suelos y a reducir la huella ecológica de los cultivos sin haber hecho los estudios necesarios que lo afirmasen taxativamente. En los últimos años, sin embargo, ya se escuchaban algunas voces dispersas que ponían en duda esta idea y, como afirma el coautor del estudio Bruce Linquist (también de la UC Davis), «Esta revisión de estudios ha sido una tarea tremenda y ha requerido posiblemente el mayor metaanálisis realizado hasta la fecha en agricultura».

Después de comparar más de 5.000 observaciones, los investigadores han llegado a la conclusión de que el cultivo sin arado tiene un efecto negativo a escala global pero también que, en ciertas zonas, si se practica a la vez que otras técnicas conservacionistas, puede ser muy útil en zonas con pocas precipitaciones. En zonas del sur de Estados Unidos o norte de México, el cultivo sin arado puede aumentar las cosechas si a la vez se protege el suelo con restos de anteriores cosechas y se hace una correcta rotación de los cultivos. El aumento de la productividad en estos casos no se va a producir por el hecho de que el cultivo sin arado enriquezca especialmente el suelo sino de que la cubierta vegetal ayuda a la conservación de la humedad. Los autores también señalan que el cultivo sin arado no es fácil que produzca resultados porque debe ser ejecutado por agricultores muy preparados o técnicos agrícolas que aseguren el seguimiento de todas las prácticas recomendadas en su conjunto. Para encontrar profesionales de este calibre puedes acudir al directorio de empresas Agrícolas en Sinaloa o la provincia en la que realices la búsqueda.

Como resultado final del estudio, se llega a la conclusión de que la aplicación de las técnicas de no-arado a nivel global conlleva una pérdida del 6 al 9% de las cosechas en comparación con cultivos realizados siguiendo técnicas convencionales de labrado.

Bibliografía

Cameron M. Pittelkow, Xinqiang Liang, Bruce A. Linquist, Kees Jan van Groenigen, Juhwan Lee, Mark E. Lundy, Natasja van Gestel, Johan Six, Rodney T. Venterea, Chris van Kessel. Productivity limits and potentials of the principles of conservation agriculture. Nature, 2014; DOI: 10.1038/nature13809

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