Química

Nueva estrategia técnica para amortiguar ruidos molestos

(NC&T) Para mejorar esta situación, unos ingenieros del Instituto de Investigación del Georgia Tech (GTRI), se han concentrado en el uso de materiales innovadores que permitan un nuevo enfoque en la física de la reducción del ruido. Han descubierto que estructuras con forma de panal, compuestas por muchos tubos o canales pequeños, pueden reducir el sonido de manera más efectiva que los métodos convencionales.

La nueva estrategia se basa en un fenómeno físico distinto del subyacente en las técnicas tradicionales, que absorben el sonido pero que lo hacen con gran diferencia de eficacia según las frecuencias de éste.

Muchos materiales amortiguadores de sonido explotan el hecho de que las ondas sonoras resuenan en el aire con frecuencias distintas. De la misma forma que el aire soplado dentro de una botella produce una resonancia con un tono muy particular, una onda sonora que golpea una superficie especial resonará en ciertas cavidades, y como consecuencia, disipará su energía.

El inconveniente de este enfoque tradicional para la reducción del ruido es que los sistemas sólo funcionan con ciertas frecuencias, aquellas que pueden hallar las cavidades u otras estructuras en las cuales resonar.

Amortiguar ruidos molestos
Jason Nadler. (Foto: Georgia Tech/Gary Meek)
La investigación, dirigida por Jason Nadler, ingeniero investigador del GTRI, abarca varias cuestiones, pero en particular la absorción sonora de banda ancha, un método para la reducción del sonido que no depende de la frecuencia o la resonancia. Con esta estrategia, tubos paralelos muy pequeños en un medio poroso metálico o de cerámica, forman una estructura semejante a un panal que atrapa el sonido independientemente de la frecuencia. En lugar de resonar, las ondas sonoras se sumergen en los canales y se disipan mediante un proceso distinto, que incluye la interacción de un sólido con un gas u otro fluido. En este caso, un gas (ondas sonoras compuestas por aire comprimido), el cual contacta con un sólido, que es el medio poroso, y se debilita por la fricción generada. El resultado es que las ondas sonoras no resuenan, sino que simplemente se disipan.

Este nuevo enfoque podría atenuar el ruido producido por el motor de un avión en un 30 por ciento.




Más artículos
Refinerías de agua
Coenzima Q10
Humo líquido
Baterías de fosfato de litio-hierro
Agua dentro del cuerpo
Almacenamiento eléctrico en polímeros
Nanotecnología purificadora de aire
Extracción de hidrógeno del petróleo
Ultracondensadores con grafeno
Buckybolas
Análisis químico de huellas dactilares
Método para obtener gasolina
Método para producir biocombustibles
Experimento de Miller
Material termoeléctrico
Amortiguar ruidos molestos
Material para células solares
Diamantes industriales grandes
Evolución del reino mineral
Sulfuro de hidrógeno