Vehículos no tripulados y boyas con biosensores monitorizarán los contaminantes marinos

Científicos del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnologia (ICN2) y otros centros europeos del proyecto BRAAVOO diseñan un vehículo no tripulado y una boya con biosensores para analizar y seguir los contaminantes en el mar. Cuando los dispositivos estén operativos se podrán hacer mediciones en tiempo real, con bajo coste y una vigilancia más sencilla del medio marino.

Las actividades humanas provocan una lenta pero constante degradación de la calidad del agua marina, tanto química como biológica. Para mitigar este problema se puso en marcha en diciembre de 2013 el proyecto europeo Biosensors, Reporters and Algal Autonomous Vessels for Ocean Operation (BRAAVOO). Sus miembros se reúnen esta semana en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnologia (ICN2), uno de los centros participantes.

BRAAVOO tiene como objetivo desarrollar vehículos no tripulados y boyas de vigilancia que viajarán por la superficie de los mares llevando módulos lab-in-a-chip para el monitoreo en tiempo real de contaminantes marinos. Los módulos sensores incluirán todos los elementos ópticos necesarios para la lectura de la señal del biosensor, la microelectrónica para almacenamiento de datos y la microfluídica para el análisis automático y programable de muestras.

Módulos lab-in-a-chip irán en los vehículos y boyas para seguir en tiempo real los contaminantes marinos

Los biosensores son herramientas muy eficientes y rentables, por lo que el proyecto ofrece una solución innovadora para la medición in situ en tiempo real de contaminantes marítimos de alto impacto y difícil detección. El proyecto tiene el potencial de simplificar la vigilancia marina del medio ambiente, una tarea logística compleja que se lleva a cabo por ahora lejos del agua del mar en costosos laboratorios. 

El concepto de BRAAVOO se basa en una combinación única de tres tipos de biosensores, que permitirán la detección tanto de numerosos contaminantes marinos prioritarios como de efectos biológicos que se pueden utilizar como señal de alarma temprana. El grupo dirigido por la profesora Laura M. Lechuga del ICN2 está involucrado en la implementación de nanoinmunosensores basados en una tecnología patentada y licenciada a través del CSIC por su grupo. Estos sensores facilitan la detección directa de las interacciones moleculares entre anticuerpos específicos y substancias contaminantes.

En esencia, BRAAVOO permitirá mediciones en tiempo real de bajo coste y podría simplificar la vigilancia marina del medio ambiente. Tres biosensores serán miniaturizados e integrados en innovadores módulos basados en chips para la detección simultánea de múltiples analitos.

El proyecto está formado por nueve miembros de siete países diferentes, incluyendo grupos de investigación especializados en estrategias de biosensores y varias PYME. La iniciativa está coordinada por el profesor Jan van der Meer de la Universidad de Lausana (Suiza).

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