Una investigación internacional, coordinada por Julián Pardo, investigador ARAID de la Universidad de Zaragoza en el Centro de Investigación Biomédica de Aragón y profesor asociado de Inmunología en la Facultad de Medicina, ha identificado que una proteasa del sistema inmune denominada granzima A, producida por las Células Asesinas Naturales (Natural Killer o NK), participa en la patología asociada con la sepsis bacteriana pero no resulta fundamental en el control de la infección. Los resultados han sido publicados en el último número de la revista Cell Reports.

Utilizando ratones modificados genéticamente, este grupo demostró que aquellos en los que se había eliminado la expresión de la granzima A eran más resistentes a la sepsis bacteriana inducida por la bacteria Brucella microti y presentaban una mayor supervivencia que los ratones originales que expresaban la proteasa. Asimismo, se demostró que la ausencia de la granzima A no afectaba al control de la infección, la cual era mediada por otra proteasa, la granzima B.

El tratamiento actual de este tipo de enfermedades consiste en fármacos que bloquean la acción del sistema inmune y predisponen al desarrollo de infecciones

El tratamiento actual de este tipo de enfermedades es muy complejo ya que consiste en fármacos que bloquean la acción del sistema inmune a distintos niveles y que por tanto predisponen al desarrollo de infecciones.

Nueva diana terapéutica

Estos resultados identifican una de las primeras moléculas del sistema inmune que media patología inflamatoria pero que no resulta fundamental para el control de infecciones, la granzima A. Por tanto, se ha encontrado una nueva diana terapéutica para el tratamiento de la sepsis bacteriana y quizá de otras enfermedades inflamatorias y autoinmunes cuya inhibición no afectaría a la función protectora del sistema inmune, y por tanto, no aumentaría el grado de infección en el caso de la sepsis bacteriana o el riesgo a otras infecciones observado en los tratamientos crónicos de diferentes enfermedades autoinmunes.

El sistema inmunológico posee una gran variedad de mecanismos que nos protegen de las infecciones y del desarrollo de tumores. Sin embargo, muchos de estos mecanismos que a priori han evolucionado con el fin de ejercer una función protectora del organismo son los causantes de enfermedades autoinmunes cuando no se regulan adecuadamente.

La sepsis bacteriana se produce por la presencia en la sangre de microorganismos patógenos o de sus toxinas

Dentro de estas patologías, la sepsis bacteriana, producida por la presencia en la sangre de microorganismos patógenos o de sus toxinas,es especialmente complicada ya que el desarrollo de la enfermedad se encuentra asociada a una respuesta exacerbada del sistema inmune frente a una infección bacteriana que afecta a una gran parte del organismo. De este modo, si se interfiere con la acción del sistema inmune que media la enfermedad se aumenta el nivel de la infección, por lo que paradójicamente se acentúa el daño debido a una mayor presencia de bacterias.

En este trabajo llevado a cabo principalmente por Maykel Arias y, coordinado por el investigador ARAID Julián Pardo en el Centro de Investigación Biomédica de Aragón (Universidad de Zaragoza-IACS), en estrecha colaboración con María Pilar Jiménez de Bagués (CITA), han participado investigadores de hasta seis centros nacionales (CIMA/Universidad de Navarra, Universidad de Zaragoza, CITA y Hospital Clínico Lozano Blesa/IACS, Zaragoza) e internacionales (Pomona y Evanston, USA; Freiburg, Alemania).

Referencia bibliográfica:

Maykel A. Arias, María P. Jiménez de Bagües, Nacho Aguiló, Sebastián Menao, Sandra Hervás-Stubbs, Alba de Martino, Ana Alcaraz, Markus M. Simon, Christopher J. Froelich and Julián Pardo. Elucidating Sources and Roles of Granzymes A and B during Bacterial Infection and Sepsis, Cell Reports 2014.

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