Madrid es un polo de excelencia europeo en el sector de las TIC

La Comisión Europea acaba de elaborar un informe y presentar un nuevo atlas sobre los centros neurálgicos de la UE en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación. De un total de 1.303 regiones europeas analizadas, solo 34 han obtenido la máxima puntuación según un indicador que las acredita como polos de excelencia europeos en el ámbito de la TIC (EIPE, por sus siglas en inglés).

La lista la encabezan, en este orden, los distritos de Múnich, Londres y París. Entre los ingredientes fundamentales del éxito de estas y otras zonas, el estudio indica el acceso a las mejores universidades y centros de investigación, así como las oportunidades de financiación, especialmente la atracción del capital riesgo.

Múnich, Londres y París encabezan el ranking de excelencia tecnológica

La ciudad de Madrid y su entorno es la única región española que figura en este ranking de excelencia tecnológica, ocupando la posición 28. En algunos parámetros relacionados con la centralización de las redes de investigación y desarrollo, o ciertas conexiones empresariales, Madrid figura en los primeros puestos.

Por categorías, el Reino Unido posee ocho de las diez regiones punteras en cuanto a número de licenciados en informática. Respecto a la investigación y creación de patentes, Alemania figura en primer lugar. Por su parte, Lisboa (Portugal) y Rzeszowski (Polonia) presentan el crecimiento del empleo más rápido en este ámbito.

El estudio también destaca la importancia de las regiones más pequeñas. Así, por ejemplo, gracias a sus resultados en I+D+i y a su activo tejido empresarial, Darmstadt, una ciudad alemana de 150.000 habitantes, ocupa el séptimo puesto. Otros territorios pequeños que muestran un alto rendimiento son Lovaina, Karlsruhe o Cambridge.

Las claves del éxito digital

Según los autores, la excelencia en el ámbito de las TIC de una región está vinculada a las actividades de investigación y desarrollo, a la capacidad para aportar conocimientos al mercado (innovación) y a la creación de una intensa actividad empresarial en torno a esta innovación.

Las regiones en las que florecen las TIC son zonas industriales donde se suelen juntar una larga tradición de excelencia, centros educativos de alto nivel, políticas a largo plazo sobre I+D+i y que, en general, han disfrutado de oportunidades históricas como ser la capital política del país.

Además estos territorios tecnológicos tienden a agruparse. De hecho, la mitad de los 34 polos de excelencia son regiones vecinas. Este efecto se observa también en lugares como Silicon Valley (EE UU), Bangalore (India) o Changzhou (China).

Los resultados del informe y el atlas se utilizarán en futuras estrategias para impulsar la innovación en la UE. Además, se incorporarán al proyecto EURIPIDIS, que se centra en la política de innovación de las TIC y en la transferencia al mercado de las mejores ideas sobre investigación.

“El éxito digital es consecuencia de la voluntad de invertir, de una actitud abierta hacia la innovación y de la planificación”, dice  la Vicepresidenta de la Comisión Europea Neelie Kroes, que concluye: “Europa tiene que construir estos valores hoy para ser un líder mundial en tecnología”.

Un polo de excelencia europeo en materia de TIC (EIPE, en sus siglas en inglés: European ICT Poles of Excellence) es una zona geográfica de la UE donde se realizan con óptimos resultados actividades de producción, investigación, desarrollo e innovación de TIC, que desempeñan un papel central en las redes internacionales. El proyecto que los analiza lo ha desarrollado el Centro Común de Investigación (JRC) y la Dirección General Connect de la Comisión Europea.

El informe pasa revista a la actividad en materia de TIC de todas las regiones de la UE (1.303 catalogadas como pequeñas regiones para diagnósticos o NUTS3) y asigna puntuaciones según su peso relativo. El 14 % de las regiones obtiene una puntuación superior a 20 puntos, y las 34 primeras alcanzan una puntuación comprendida entre 40 y 100 puntos.

El informe analiza tres elementos (actividad empresarial, investigación y desarrollo e innovación en el sector de las TIC) según su intensidad (por ejemplo, cifra de negocios, crecimiento del volumen de negocios, número de empleados), su internacionalización (por ejemplo, número de empresas asociadas internacionales, centros de investigación o universidades) y conexión en red (función de cada región en las redes: cuáles son centros importantes y tienen conexión directa con diversos socios, cuáles cuentan con enlaces que solo permiten un número limitado de intercambios).

Las conclusiones se basan en un indicador compuesto que agrupa 42 indicadores para evaluar las actividades de TIC. Para la elaboración de los indicadores y en las mediciones se han utilizado varias fuentes y bases de datos: clasificaciones de universidades, índices de citas, información sobre colaboraciones en proyectos de investigación europeos, número de empresas punteras mundiales de inversión en I+D en materia de TIC presentes en cada región, datos sobre financiación de capital riesgo o sobre el empleo e información acerca del volumen de negocios de las empresas.

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