Las mujeres de entre 35 y 60 años con VIH presentan peor calidad de vida que las más jóvenes

El Grupo de estudio del sida (GeSIDA), que reúne a los mayores expertos nacionales en la enfermedad, ha presentado el primer proyecto realizado en España para conocer la calidad de vida, los síntomas relacionados con el ámbito sexual, la prevalencia de detección positiva de ansiedad y depresión, así como la función neurocognitiva de mujeres seropositivas.

Este trabajo, conocido como Proyecto Etapas EVhA, pone de manifiesto la importancia de llevar a cabo un abordaje integral de la enfermedad, que preste especial interés en la salud mental y emocional de la mujer con VIH.

Los expertos detectaron variación en la calidad de vida según el tiempo trascurrido desde el diagnóstico del VIH y los tratamientos antirretrovirales

El proyecto ha reunido a casi 200 mujeres con el virus (115 mujeres entre 35 a 60 años y 57 con edades comprendidas entre 16 y 22 años), y a mujeres sin VIH confirmado, clasificadas según su nivel sociocultural.

En él han participado médicos especialistas de hospitales españoles con la intención de conocer los rasgos distintivos de los perfiles demográficos, clínicos, sexuales y psicológicos, así como la calidad de vida, de las mujeres seropositivas en su juventud y en el periodo de la peri y la menopausia.

El análisis abarca dos estudios observacionales (EVhA-1, que engloba a mujeres entre los 16 y los 22 años, y EVhA-3, entre los 35 y los 60 años), llevados a cabo de manera simultánea, en los que se analizan aspectos como la calidad de vida, la adherencia al tratamiento y la sintomatología relacionada con el sistema nervioso central.

Cómo ser mujer y vivir con VIH

Los expertos compararon los resultados de las mujeres con VIH de los dos estudios previos y, aunque no se hallaron diferencias estadísticamente significativas, sí que se detecta variación en los resultados clínicos y la calidad de vida según el tiempo trascurrido desde el diagnóstico del VIH y la exposición a los tratamientos antirretrovirales.

“Estos factores varían en función de la edad de la mujer, observándose una mejor respuesta inmunológica, mejor estado de ánimo y mejor calidad de vida en las mujeres con VIH más jóvenes”, afirman los investigadores.

Así, en el caso de las mujeres entre 35 y 60 años, se observó un empeoramiento en el estado de ánimo y la función neurocognitiva, así como menores resultados en los marcadores de la calidad de vida (estado general, condición física y salud transitoria) comparado con las mujeres con VIH de menor edad.

Por ello, “es necesario y crucial un tratamiento multidisciplinar que preste especial interés en la salud mental y emocional de la mujer con VIH, para mejorar el reto de afrontar y vivir con VIH en esta edad”, concluye el estudio EVhA-3.

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