‘Science’ premia a un profesor de Física por su herramienta para explicar la radiactividad

Cuando el profesor de física Andy Johnson empezó a dar clases a universitarios encontró difícil hacer que sus explicaciones llegaran a sus alumnos de una forma efectiva. Por ello, dedicó años a investigar y estudiar sobre la mejor manera de enseñar esta materia.

Ahora, Johnson ha resultado ganador del premio de Science para proyectos que fomenten la enseñanza reflexiva por haber desarrollado una herramienta de software que ayuda a sus alumnos a entender cómo funciona la radiactividad.

El premio de la revista busca promover nuevos métodos para mejorar la enseñanza de la ciencia y fomentar la curiosidad natural de los estudiantes.

“Los estudiantes que no han elegido ciencias también se enganchan con estas clases y muchos deciden apuntarse a cursos de Física”

En la actualidad, este profesor y doctor en nuevos métodos de enseñanza de la Física trabaja en la Universidad de Black Hills (Dakota del Sur, EE UU) y ha creado un simulador informático que permite a los estudiantes ‘construir’ átomos, ver la forma en la que los iones se atraen y se repelen, y cómo los isótopos inestables explotan. 

Según explica Andy Johnson a SINC, con este nuevo método, “los estudiantes salen del aula con una mayor comprensión de la radiación y del mundo a escala atómica. También desarrollan habilidades de razonamiento científico. Además, los que no han elegido ciencias también se enganchan con estas clases y muchos deciden apuntarse a cursos de física”. 

Explorar e investigar

Uno de los puntos culminantes de sus clases se produce cuando Johnson coloca en el aula antigüedades contaminadas con radiactividad, rocas y productos radiactivos disponibles en el mercado, y los contadores Geiger se vuelven locos.

Al principio los estudiantes se muestran aprensivos cuando el profesor les pide tocar un objeto radiactivo durante un minuto, pero luego aprenden que la cantidad de radiación que llega a sus dedos es aproximadamente la misma que podrían alcanzar en ocho horas sin tocar ninguna fuente radiactiva.

El momento culminante se produce cuando Johnson coloca en el aula objetos contaminados con radiactividad y los contadores Geiger se vuelven locos

“La herramienta hace que los alumnos puedan medir y explorar el funcionamiento de la radiactividad en sus aulas o en sus casas, y les permite confrontar conceptos erróneos en torno a este fenómeno”, destaca Melissa McCartney, editora asociada de Science.

Johnson también comenta a SINC que “está muy bien que los profesores estén dispuestos a asumir riesgos y probar otras técnicas, pero lo más importante es que sean científicos en su forma de enseñar, de la misma forma que lo son en sus investigaciones”.

Material listo para descargar 

En su opinión, los profesores deben buscar los conocimientos más actuales sobre la enseñanza de la ciencia. “Todas las diferentes ramas científicas tienen comunidades activas de investigadores que están descubriendo que ciertos métodos –incluida la experimentación– son mucho más eficaces en la promoción del aprendizaje”. 

Los materiales desarrollados por el profesor están disponibles de forma abierta para aquellos que estén interesados a descargarlos.

Actualmente, Andy Johnson, está trabajando en “nuevas herramientas sobre los conceptos básicos de las de las ondas mecánicas para ver si esto ayuda a los estudiantes a comprender la radiactividad”

El profesor también quiere investigar sobre nuevos métodos para enseñar sobre sostenibilidad y cambio climático, “algo muy necesario y sobre lo que nos se ha hecho gran cosa, un campo que me interesa mucho explorar en el futuro”.

Referencia bibliográfica:

“Radiation and Atomic Literacy for Nonscientists”

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