La reproducción asistida se asocia a un mayor riesgo cardiovascular en la infancia

Un nuevo estudio dirigido desde el Hospital Clínic-Idibaps de Barcelona ha descubierto que los fetos concebidos por reproducción asistida (RA) tienen cambios en su corazón y arterias que se inician ya antes de nacer y que persisten de forma postnatal, similares a los de niños y niñas con diabetes u obesidad graves y que representan un incremento significativo del riesgo cardiovascular en la edad adulta.

La preocupación por la salud de los niños y niñas concebidos por RA existe desde el inicio de la aplicación de las técnicas, aunque los efectos a largo plazo en aspectos más sutiles de su salud se han empezado a analizar hace pocos años.

De hecho, recientemente dos estudios habían sugerido que niños y niñas de 10 años que fueron concebidos por RA podrían tener la presión arterial más alta.

El equipo del Clínic-Idibaps, liderado por Eduard Gratacós y Juan Balasch, ya trabajaba hacía años con estas hipótesis. En trabajos anteriores este grupo ha sido el descubridor principal de que fetos con problemas intraútero tienen cambios en la forma y función del corazón que persisten postnatalmente.

Ya en el útero materno existen importantes cambios en la forma y función del corazón fetal, y después del parto estos cambios persistían

Además, se plantearon la hipótesis de que la reproducción asistida podría asociarse a diferencias ya desde la vida fetal, que por lógica deberían afectar no solo a las arterias, sino también al corazón.

En un estudio de casi tres años, el equipo siguió durante casi un año, desde la vida del feto a mitad de embarazo hasta los seis meses de vida del niño, a 100 embarazos por fertilización in vitro y 100 embarazos normales.

Mediante un ambicioso diseño de investigación y un equipo formado por médicos de varias especialidades e ingenieros se aplicaron técnicas que permiten evaluar el movimiento y la deformación de corazón y las arterias tanto en vida fetal como en los primeros meses de vida.

Los resultados del estudio fueron concluyentes: ya en el útero materno existían importantes cambios en la forma y función del corazón fetal, y después del parto estos cambios persistían, asociándose también a hipertensión y a un aumento del grosor de las arterias.

Todos los cambios observados en los niños y niñas se consideran marcadores de mayor riesgo cardiovascular futuro, incluyendo hipertensión y pre-arteriosclerosis. Por este motivo, una vez evaluado por expertos y aceptada la validez de los resultados, la revista Circulation, ha publicado el artículo de forma prioritaria y le ha dedicado una editorial.

En la opinión de los investigadores y de los expertos consultados por la revista, los cambios que tenían los fetos y niños en este estudio no se explicarían por un efecto directo de las técnicas de reproducción asistida, sino seguramente porque se trata de embarazos con mayor riesgo de sufrir problemas, como por ejemplo el retraso de crecimiento fetal, y seguramente también porque el mismo problema que produjo la infertilidad puede influir después en que el feto presente más problemas.

Los cambios no se explicarían por un efecto directo de las técnicas de reproducción asistida, sino porque se trata de embarazos con mayor riesgo

Oportunidades que se desprenden del estudio

 Para los autores, los resultados presentan una gran oportunidad para la salud pública. Por una parte, en los últimos años existen datos crecientes que apoyan que una dieta adecuada que protege el sistema cardiovascular puede revertir muchos de los cambios que se producen por enfermedades intrauterinas. Así, en un reciente estudio, el grupo de Barcelona ha demostrado que esto es así también en fetos que sufrieron problemas intraútero.

Por otra parte, han desarrollado nuevos métodos basados en ecocardiografía fetal que permiten seleccionar los fetos con mayor riesgo cardiovascular. De esta forma, no es necesario alarmar innecesariamente a todos los progenitores y se podrá seleccionar aquellos casos que se beneficiarán de un seguimiento más cercano de la presión arterial y medidas tan sencillas como evitar riesgos, en especial la obesidad infantil, y una dieta que promueva la salud cardiovascular.

El porcentaje de embarazos por RA en los países desarrollados es en este momento desde un 1% hasta un 4%, y por tanto los resultados de este estudio pueden beneficiar a miles de pacientes (anualmente 1.800 en Cataluña, 10.000 en España y hasta 200.000 en Europa y EE UU).

Referencia bibliográfica:

Valenzuela-Alcaraz B, Crispi F, Bijnens B, Cruz-Lemini M, Creus M, Sitges M, Bartrons J, Civico S, Balasch J, Gratacós E. «Assisted Reproductive Technologies are Associated with Cardiovascular Remodeling in Utero that Persists Postnatally». Circulation. 2013. [Epub ahead of print]

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