La puesta en escena hace que la música pase a un segundo plano

No basta con ser un gran músico para triunfar. Esto es lo que demuestra la investigadora y pianista Chia-Jung Tsay, profesora asistente en el departamento de Ciencias de la Gestión y la Innovación de la University College de Londres, con su estudio en el que compara la influencia visual y auditiva de una interpretación musical que tiene en las personas.

El trabajo ha sido elaborado con una muestra de 1.164 participantes, todos ellos músicos, tanto noveles como profesionales. “Influyó mucho en que hiciera esta investigación mi experiencia como pianista clásica”, confiesa a SINC Jung Tsay, que con tan solo 16 años ya debutaba en el Carnegie Hall de Nueva York.

Para el desarrollo del experimento, la autora pidió a los participantes que identificaran al ganador de diez prestigiosos certámenes internacionales de música clásica. Para ello, divididos en grupos según el experimento, algunos de ellos tuvieron que ver varios vídeos de los tres finalistas de cada competición sin audio; otros escucharon solo el audio de esos vídeos; y un tercer grupo vio los vídeos de nuevo pero con sonido esta vez.

Tanto los novatos como los profesionales en un alto porcentaje fueron capaces de reconocer a los ganadores de los certámenes musicales mediante el vídeo sin audio. Los aficionados acertaron un 46,4% de las veces y los profesionales un 47%.

Sin embargo, pocos pudieron identificarlos solamente por el audio o el vídeo con sonido. Los noveles acertaron escuchando el audio un 28,8% de las veces, y con el vídeo completo un 35,4%. Los veteranos estuvieron incluso más desacertados: tuvieron un 25,7% de aciertos con el audio y un 29,5% con vídeo sonoro.

La pasión que le pone el artista prima sobre su actuación

La vista, antes que el oído

La investigadora cree después de ver los resultados que la pasión que le pone el artista prima sobre su actuación, ya que se tienen en cuenta facetas como la motivación, la creatividad y la singularidad.

“Estos experimentos ofrecen pruebas fuertes de la primacía de la información visual en contra del amplio consenso que dice que la información auditiva es la base para la música”, señala Jung Tsay.

Además, para ella estos resultados sugieren que tanto los aprendices como los profesionales juzgan la música de manera rápida y automática, basándose en un primer momento en la información visual. 

La autora del trabajo, publicado en la revista PNAS, señala que estos comportamientos son aplicables a otros campos, como el empresarial.

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