Pesqueros, aves marinas y cetáceos tienen una alta interacción en el Golfo de Cádiz

Científicos del grupo de Conservación, Información y Estudio de Cetáceos (CIRCE) y la Estación Biológica de Doñana (EBD/CSIC) han concluido la IV Campaña de estudio de cetáceos y aves marinas en el Golfo de Cádiz. Sus investigaciones constatan que existe una alta interacción entre aves marinas, cetáceos y pesqueros. Esta interacción destaca fundamentalmente con los delfines mulares, una especie que cuenta con una población estable en toda la región. 

La pasada semana finalizó la cuarta de seis campañas que se están llevando a cabo en el Golfo de Cádiz sobre el estudio de cetáceos y aves marinas en estas aguas. El grupo de Conservación, Información y Estudio de Cetáceos (CIRCE) y la Estación Biológica de Doñana (EBD/CSIC) han recabado información sobre las diferentes especies de la zona, hasta concluir que existe una alta interacción entre aves marinas, cetáceos y pesqueros.

«Cetáceos y pescadores comparten el mismo objetivo, y la interacción entre ambos es interesante para su estudio para conocer el impacto humano en el comportamiento de estos animales marinos”, explica Renaud de Stephanis el investigador de la EBD/CSIC.

Esta interacción destaca fundamentalmente con los delfines mulares

Esta interacción destaca fundamentalmente con los delfines mulares, una especie que tal y como se pudo comprobar el pasado 2012, cuenta con una población estable en toda la región y que en esta campaña ha tenido seis avistamientos de esta especie. Por otra parte, en lo que a cetáceos se refiere, ha habido 4 avistamientos de delfines comunes, y dos de marsopas.  

Según Stephanis, “el delfín mular es una de las especies más importantes en las figuras de protección, ya que se encuentra en el anexo II de la directiva hábitat europea, y es por ello que su estudio y conservación es, si cabe, más importante aún”.

Zona clave para la migración de aves marinas

A lo largo de esta campaña de primavera también se han observado un total de 28 especies de aves. “El Golfo de Cádiz se muestra una vez más como una zona clave para la migración de las aves marinas, en cuyas aguas se alimentan muchas de ellas de camino a sus zonas de reproducción”, asegura Manuela G. Forero investigadora del EBD/CSIC.

Esta es la cuarta campaña de seis que se están llevando a cabo durante 2012 y 2013 en el marco del proyecto, que tiene un presupuesto de 350,000 € y un plazo de ejecución de 3 años. Durante este año se realizará otra campaña el próximo otoño. 

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