Investigadores crean prototipos de alimentos con funciones inmuno-estimuladoras a partir de microalgas

VALENCIA, 07 (EUROPA PRESS)

Investigadores han creado los primeros prototipos de alimentos con funciones inmuno-estimuladoras a partir de microalgas, dentro del proyecto Inmugal, liderado por el centro tecnológico Ainia, con Azti-Tecnalia, Tecnalia Research & Innovation y el centro Inbiotec, como socios de la iniciativa.

El proyecto, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN), a través del programa Profit de Centros Tecnológicos para la Investigación Aplicada y Programada de Proyectos de Desarrollo Experimental (PROFIT), cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros y una duración de dos años.

La iniciativa, que se inició en mayo de 2010, es una de las pocas investigaciones que en estos momentos se están realizando a nivel internacional, de aplicación de cultivos de microalgas para alimentación humana y acuicultura, según ha informado Ainia en un comunicado.

Tras el primer año de investigación, según apunta Mercedes Villa-Carvajal, coordinadora del proyecto y especialista en bioproducción de Ainia centro tecnológico, «una de las líneas de investigación que se ha trabajado ha sido seleccionar aquellas microalgas potenciales para su uso en el proyecto, así como desarrollar métodos para su cultivo y crecimiento».

En este sentido, Inmugal ha identificado dos géneros de microalgas, Chlorella y Spirulina, por su potencial de polisacáridos (azúcares) que pueden favorecer las reservas energéticas. Las pruebas se han realizado a través de cultivos celulares que ha permitido evaluar su potencia de efecto inmunoestimulante, confirmado después con pruebas en animales con embriones de pez-cebra.

En paralelo, se están desarrollando procedimientos de extracción de los polisacáridos (azúcares) de las microalgas incluyendo técnicas como extracción supercrítica, extracción sólido-líquido con disolventes líquidos a presión ambiental y en condiciones presurizada.

A su vez, también se están desarrollando pruebas de microencapsulación (con el objetivo de proteger todas sus propiedades) y de resistencia intestinal de los polisacáridos en el biodigestor de Ainia centro tecnológico, un simulador artificial del proceso digestivo que está permitiendo averiguar cómo se comportan estos y otros compuestos en el organismo humano.

La coordinadora del proyecto ha explicado que, una vez están obteniendo resultados positivos en estas investigaciones, Inmugal va a comenzar a desarrollar los primeros prototipos de alimentos, en dos líneas de investigación básicas. Así, en primer lugar, se van a realizar pruebas de incorporación de las microalgas y/o compuestos bioactivos derivados con potencial inmunológico en diferentes productos de alimentación humana para analizar su funcionalidad, características organolépticas y sensoriales o la vida útil microbiológica.

PRUEBAS DE INCORPORACIÓN DE POLISACÁRIDOS EN PRODUCTOS

Entre otros, se van a realizar pruebas de incorporación de los polisacáridos en chocolates, salsas, sopas, barritas energéticas, preparados de pescado y snacks con vistas al desarrollo de nuevos prototipos de alimentos.

En segundo lugar, también se van a realizar pruebas de incorporación de las microalgas y/o compuestos bioactivos derivados en prototipos de piensos para acuicultura. Por otro lado, se ha avanzado en adecuar el cultivo de esas microalgas con nutrientes de bajo coste, procedentes de subproductos de la industria alimentaria como las melazas (concentrados ricos en hidratos de carbono procedentes de subproductos de la industria conservera, vínica, azucarera, hortofrutícola, entre otros).

Según apunta Mercedes Villa-Carvajal, «hemos logrando avances importantes, ya que se ha conseguido por un lado, cultivar microalgas en sistemas controlados a partir de medios de bajo coste y por otro, una reducción del 25 por ciento del tiempo de cultivo de la microalga, lo cual repercute a su vez, en una disminución de los costes productivos».

Se ha comprobado que ciertas microalgas son una fuente de sustancias con «alto valor nutritivo» como vitaminas, ácidos grasos o aminoácidos esenciales, que son complementos «excepcionales» para la alimentación y pueden aportar efectos beneficiosos para las personas. Esa es la razón por la que cada vez más se suscita el interés de su investigación y su aplicación se dirige al campo de la biotecnología aplicada a la alimentación.

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