Alta radiactividad en alimentos de zonas afectadas por Chernóbil

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

Un equipo científico y expertos en protección radiológica de Greenpeace ha estudiado varios alimentos básicos en la zona afectada por la contaminación radiactiva tras el accidente de Chernóbil (Ucrania), 25 años después del accidente nuclear, y ha descubierto altos niveles de contaminación radiactiva en distintos alimentos de varias localidades del entorno.

Así, Greenpeace ha realizado estos estudios en alimentos tras la decisión del Gobierno ucraniano de finalizar dichos análisis, algo que para la ONG es una decisión “equivocada”.

Los datos que arroja la organización es que en un pueblo de la región de Rivnenska se ha recogido cesio 137 (isótopo radiactivo) en el 93 por ciento de las muestras de leche recogidas. El cesio 137 tiene una vida media de 30,1 años y en las leche analizada aparece en un nivel entre 1,2 y 16,3 veces superior a los niveles estimados aceptables en Ucrania.

La científica de Greenpeace, Iryna Labunska, ha explicado que en sus análisis se han encontrado “altos niveles de radiactividad causados por el desastre de Chernóbil en las muestras de comida” y que los niveles “más peligrosos” se detectaron en alimentos como leche, bayas y setas, y que en “muchos casos los niveles de cesio radiactivo excedieron los niveles tolerados en Ucrania”.

Por este motivo, a su juicio “existe la necesidad urgente” de seguir analizando “con rigor y de manera científica” la contaminación por isótopos radiactivos de las tierras de cultivo y de pasto en las áreas afectadas de Ucrania.

Además, recuerda que la radiactividad emitida como resultado de las explosiones de la central nuclear de Chernóbil tuvieron graves consecuencias que afectaron a muchos países. Solo en Ucrania, 18.000 kilómetros cuadrados de tierra de cultivo quedaron contaminados. Al igual que el 40 por ciento de los bosques del país, que corresponde a un área de 35.000 kilómetros cuadrados. En total, según Naciones Unidas, 160.000 kilómetros cuadrados de Ucrania, Bielorrusia y Rusia quedaron contaminados con niveles de más de 1 Curio/Km2 de cesio-137, una cantidad que hace inhabitable esas zonas. Esa extensión de terreno equivale a casi una tercera parte de la superficie de España.

La ONG denuncia que los análisis regulares de alimentos producidos en las áreas contaminadas que se realizaban por parte del gobienro ucraniano y que eran publicados por el Ministerio de Emergencias y Asuntos de Protección Pública, no se están realizando durante los últimos años, por lo que ahora el “importante” registro de datos queda incompleto.

“Incluso después de 25 años, la población que vive a cientos de kilómetros de Chernóbil continúa todavía expuesta a niveles de radiación peligrosos a través de la comida de origen local. Exigimos al Gobierno ucraniano que continúe realizando controles”, ha dicho el responsable de energía de Greenpeace Internacional, Aslihan Tumer.

VATICINIOS PARA FUKUSHIMA

Al mismo tiempo, Tumer ha advertido que en Fukushima (Japón), donde se ha producido un accidente nuclear a raíz del tsunami que siguió al terremoto de 9 grados de magnitud en la Escala Richter el 11 de marzo, ya están viendo una “situación similar con la aparición de contaminación en leche y hortalizas”.

“Si queremos que accidentes como el de Chernóbil y Fukushima no se produzcan en el futuro, los gobiernos tienen que abandonar la energía nuclear e invertir en eficiencia energética y fuentes de energía renovables que son limpias y seguras”, ha concluido.

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