Hallan una puerta medieval en el corazón del barrio judío de Girona

El descubrimiento permite reinterpretar la historia de este lugar

GIRONA, 7 (EUROPA PRESS)

Las obras que se estaban realizando en Girona en el Museo de Historia de los Judíos para ubicar unos baños públicos han permitido descubrir una puerta medieval en el corazón del barrio judío.

La puerta, que data de finales del siglo XIII o mediados del XIV, tiene un dintel y daba entrada a la casa de un reconocido médico de la época, según las investigaciones realizadas.

La estructura semicircular daba acceso a la casa de Astruc Abraham des Portal, un ilustre médico de la época que en 1492 vendió su casa a un judío converso y huyó de la ciudad.

Al lado de esta puerta, se ha encontrado también un muro adyacente y una pequeña abertura que servía como ventana.

La directora del Museo de Historia de los Judíos, Sílvia Planas, ha explicado en rueda de prensa que hasta el momento no se había hallado nada parecido a esto: “Se tiene todo documentado, pero una puerta como ésta nunca se había encontrado”, ha comentado.

De hecho, ha detallado, fue en 2008 cuando al rehabilitar la fachada sur de la finca que ocupa el Museo se detectó la existencia de esta puerta adintelada, aunque no ha sido hasta ahora, con el inicio de las obras para los aseos, cuando se ha comprobado que era la puerta de una residencia y no la puerta de una calle como se creía en un principio.

El Ayuntamiento de Girona ya ha detenido las obras y ha puesto el descubrimiento en conocimiento de Patrimonio para que se pueda realizar la correspondiente intervención arqueológica.

El hallazgo de la puerta ha permitido confirmar lo que hasta el momento se sabía por documentos: que la casa formó parte del núcleo central del barrio judío, precisamente dónde se encontraba en su momento la sinagoga –actualmente se tiene estudiado que el Museo está ubicado justo encima de ésta–. “Con esto comprobamos los que ya se había estudiado”, ha insistido Planas.

La puerta da a la calle Hernández, un callejón que actualmente está tapado por una casa de la calle de la Força, aunque desde el mismo museo hay una ventada desde la que puede apreciarse la existencia de esta calle. “Todo esto permite ver cómo de complicada era la ubicación de la comunidad judía”, ha explicado la directora.

El descubrimiento también ha permitido encontrar, ha explicado la alcaldesa de la ciudad, Anna Pagans, un trozo de cerámica y la base de una columna, además de la pequeña ventana que también indica la presencia de un callejón al lado de la casa.

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