El «padre» del primer toro clonado alerta de la extinción de los encastes

MURCIA, 4 (EUROPA PRESS)

El científico Vicente Torrent, director del equipo de investigadores que ha conseguido el primer toro clonado de la historia, ha hecho un llamamiento a la protección de los encastes que están en peligro de extinción «porque constituyen un patrimonio genético español que no debemos dejar que desaparezcan».

El doctor Torrent, de la Fundación Valenciana de Investigación Veterinaria, ha dicho en Murcia que «los ganaderos, por lo general, suelen vernos a los veterinarios con algunas prevenciones cuando les hablamos de estas materias, pero hay que convencerles de que hay que preservar y guardar este patrimonio».

Torrent, que ha intervenido en la jornada final del Encuentro Nacional de Aulas Taurinas celebrado en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia (UMU), dijo que «Got», que así se llama el primer toro clonado, «crece en la finca con toda normalidad», según informaron fuentes de la institución docente en un comunicado.

«Got» es una «fotocopia genética» de un semental de la ganadería de María Luisa Domínguez Pérez de Vargas, de nombre «Vasito», que fue clonado nueve meses antes de morir, según ha indicado el conferenciante.

«Este ejemplar clonado está destinado a ser semental en las ganadería, y esperemos que todo siga con normalidad para que pueda cumplir esa función, aunque a nadie escapa que nuestro interés científico ahora se centra en la incógnita que supone qué es lo que transmitirá a sus descendientes», ha señalado.

El conferenciante ha animado a los estudiantes de Veterinaria a volcarse en la actividad investigadora, «porque hay que luchar por preservar nuestro patrimonio, teniendo en cuenta que lo que hace falta es ilusión, más que dinero».

Torrent ha señalado también que la «clonación es una herramienta de rescate de individuos de alto valor genético» y ha añadido que el equipo que dirige ha conseguido también hacerse con «embriones del lince ibérico que están conservados».

Las operaciones de clonación que llevaron a cabo no tuvieron un final feliz porque «como madres de alquiler tuvimos que emplear lincesas boreales, a las que afectó mucho el pasar de pronto del estado de total libertad a verse enjauladas».

Esa situación hizo, ha dicho Torrent, que no se quedaran gestantes, por lo que la transferencia nuclear que intentamos fracasó; «pero de todas formas, los embriones que obtuvimos ahí están, por lo que su riqueza genética no se ha perdido».

Este Encuentro Nacional de Aulas Taurinas Universitarias, organizado por la Asociación para el Estudio del Toro Bravo de la Universidad de Murcia (AETOBRA), se ha ocupado igualmente de la mujer en el mundo del toro y del estrés de las reses bravas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *