La ONT optimiza su estrategia para adaptarse a la nueva situación de descenso en las donaciones

MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

La Organización Nacional de Trasplante (ONT) ha presentado este jueves “La Guía de buenas prácticas en el proceso de donación de órganos” como estrategia para adaptarse a la nueva situación de descenso en las donaciones “sin improvisar soluciones”, sino en base a la “aplicación de algo que se viene realizando con éxito y que se tiene que poner en marcha como “hoja de ruta””.

Así se ha pronunciado el director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, que ha reconocido que es necesario “reconsiderar” el sistema para adaptarse a la situación actual, marcada por el descenso generalizado de la mayoría de las causas de muerte encefálica, que es la principal fuente de donación de órganos en España.

Por ello, dentro del Plan Estratégico de Donación 40, la ONT comenzó aplicar en 2008 la metodología “Benchmarking”, con el objetivo de identificar la forma en la que trabajan los equipos y hospitales con mejores resultados en el proceso de donación.

En base a esta propuesta, se han analizado 104 hospitales (el 68 por ciento de los centros autorizados en España para la donación). En palabras del coordinador de trasplantes de Castilla y León y miembro del comité de “Benchmarking”, Carlos Fernández Renedo, se trata de “ir a la cabeza, al lugar donde estamos viendo que hay mejores resultados y copiar del que mejor lo hace”.

Esta guía, en la que ha participado toda la red de coordinadores españoles, recoge las conclusiones de este trabajo, que se “anticipo” a la actual situación porque comenzó a realizarse hace tres años “cuando las donaciones todavía estaban en aumento”, asegura el secretario de la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), José Ignacio Aranzábal.

COOPERACIÓN DE TODAS LAS ÁREAS DE ATENCIÓN

Entre sus conclusiones destaca la necesidad de fomentar la “cooperación” entre todas las áreas de atención al paciente, involucrando a todos los servicios, especialmente los de Urgencias, Neurocirugía, Neurología, Medicina Interna y Emergencia Extrahospitalaria.

“El funcionamiento de las unidades de críticos es muy bueno, pero se necesita cooperación en lo que hay antes de la UVI”, desde que el paciente entre en contacto con los servicios de emergencia extrahospitalaria y está en Neurología, “ya que todos esos procesos tienen que funcionar muy bien para que esa persona sea donante”, explica Matesanz.

En este sentido, el experto llama la atención sobre la necesidad de “formar” a todos los especialistas en la cultura de la donación. Según la guía, se debe fomentar la donación como un “proceso médico que forma parte de los cuidados al final de la vida”, y como una “actividad compartida”, no exclusiva de la coordinación de trasplantes.

Asimismo, para incrementar las donaciones, también se considera importante que el equipo de coordinación de trasplantes sea un referente dentro del hospital. A este respecto, ha de disponer de los medios necesarios para facilitar el desarrollo del proceso, tener capacidad total de decisión en todas las fases del mismo, así como autonomía para solicitar las pruebas necesarias.

En cuanto a los medios materiales, el documento pone de manifiesto la necesidad de una adecuada gestión de recursos en las UCI. Así, es recomendable disponer de doppler transcraneal, para facilitar el diagnóstico de muerte encefálica, y contar con un laboratorio de microbiología y de anatomía patológica o tener previsto el envío de muestras a un laboratorio de referencia.

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