Logran en dos años el nacimiento de 23 bebés sin el gen que predispone a heredar cáncer

Está pendiente de la autorización de la Comisión de Reproducción Asistida para tratar a dos primos con cáncer de mama

VALENCIA, 31 (EUROPA PRESS)

El Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) ha logrado en los últimos dos años el nacimiento de 23 bebés sin el gen que predispone a heredar un cáncer como el de colon, la esclerosis tuberosa, las neurofibromatosis o la neoplasia endocrina múltiple. Para conseguirlo, se ha recurrido al diagnóstico preimplantatorio, que consiste en obtener embriones, extraer una célula de cada uno de ellos, diferenciar los que presentan una mutación de la enfermedad y transferir a la mujer los que están sanos.

Así lo ha indicado este jueves en una rueda de prensa el director científico del IVI, Carlos Simón, quien ha estado acompañado por el presidente del instituto, José Remohí; y por el copresidente, Antonio Pellicer, ambos fundadores. El motivo de este acto era la presentación del IV Congreso Internacional IVI, que tendrá lugar del 7 al 9 de abril en el Palacio de Congresos de Valencia.

Entre los temas que se abordarán en esta cita, se encuentra el del diagnóstico preimplantatorio contra las enfermedades hereditarias. Sobre este asunto, Simón ha explicado que el IVI ha tratado en los dos últimos años a 61 parejas y ha obtenido 21 gestaciones con un total de 23 bebés nacidos vivos. El objetivo era evitar que los niños nacieran con la posibilidad de desarrollar en un futuro algún tipo de cáncer.

En cuanto a los tipos de cáncer que presentaban las parejas que han tratado, Simón ha nombrado las neurofibromatosis, la esclerosis tuberosa, la neoplasia endocrina múltiple o el cáncer de colon. Ha explicado que con el tratamiento han conseguido seleccionar los embriones sanos y transferirlos a la mujer. De esta manera “se corta la mutación y el niño que nace, no sólo no tiene la enfermedad, sino que no la va a pasar”, ha dicho.

Ha comentado que las parejas sabían que tenían genes con la enfermedad porque presentaban una sintomatología. Así, consultaron al genetista, se les diagnosticó la mutación y quedó categorizado el problema. “A la hora de decidir que se quiere tener un hijo, lo que se pretende es que cualquier enfermedad pueda pasar al niño”, ha puntualizado.

Junto a estos 23 casos, Simón ha indicado que en la actualidad están esperando la autorización de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida para actuar sobre dos pacientes de la misma familia –dos primos– que padecen una mutación del gen de cáncer de mama y quieren tener descendencia. En concreto, uno de ellos –el hombre, de 34 años– ha desarrollado la enfermedad.

A este respecto, ha recordado que en general, el cinco por ciento de los cánceres son hereditarios, pero ha matizado que cuando se trata de tumores de pecho, “la persona que lo tiene lo pasa a la descendencia en un 50 por ciento de los casos”.

OBJETIVOS Y LOGROS EN TRATAMIENTOS

Antonio Pellicer ha explicado que otro de los objetivos que persiguen en los tratamientos de reproducción asistida es la “humanización”. Ha recordado que antes existían dos complicaciones importantes. La primera, las gestaciones múltiples, algo que se está solucionando porque se están mejorando las tasas de implantación. En este punto, ha indicado que la posibilidad de que un embrión implante es ahora del 40 por ciento, frente al tres por ciento de hace años. “Entonces, se está disminuyendo el número de embriones que se ponen en el útero”, ha dicho.

La segunda complicación era la hiperestimulación ovárica, que era una situación que ya no debe existir “porque se han creado medicamentos que evitan que las mujeres tengan esta complicación grave”. Con ello, se consigue “hacer la vida más cómoda a las pacientes” y evitar su estrés, “que es la mayor causa de abandono de tratamiento”.

Además, Remohí ha recordado que el IVI contiene el banco de óvulos “más grande del mundo”, que permite “conservar los propios óvulos y bloquear la situación de estrés que la edad puede causar en una mujer”. Así, ha indicado que a partir de los 35 años hay un declive en la producción del ovario, y esto “estresa mucho a las mujeres”, por lo que deciden vitrificar. Sin embargo, opina que este hecho no va a cambiar la edad de maternidad, “pero hace más felices a las mujeres”.

“Hay un evidente aplazamiento de la maternidad, ya que hoy en día es muy extraño que una mujer menor de 30 años realice una consulta porque quiere ser madre”, ha señalado Remohí, y ha agregado que la edad media para ser madre es de 36-38 años. “Cada vez más hay un desplazamiento a los 40 años o más debido a las condiciones sociales”, ha puntualizado.

EFECTOS RADIACIÓN

Por último, preguntado por los efectos que las radiaciones emitidas en Japón, como consecuencia del tsunami, pueden provocar en las mujeres, Simón ha indicado que “cualquier radiación ionizante tiene un efecto sobre el DNA y puede producir mutaciones y causa problemas mínimos o complejos”. “Todo depende de la exposición de las personas a este tipo de situación”, ha matizado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *