Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer son un “claro ejemplo” del desequilibrio entre genoma y ambiente

MADRID, 30 (EUROPA PRESS)

Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer son un “claro ejemplo” del desequilibrio que se produce entre genoma y ambiente, según ha destacado el director general del Centro de Investigación Biomédica EuroEspes, Ramón Cacabelos, en la conferencia de inauguración del VII Congreso Internacional de Nutrición, Alimentación y Dietética y las XV Jornadas Nacionales de Nutrición Práctica, que se celebran conjuntamente en Madrid, bajo la organización de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) y SPRIM España.

La nutrigenómica es la ciencia que estudia, por una parte, el efecto que los genes y sus productos enzimáticos tienen sobre los alimentos; y por otra, el efecto que los alimentos ejercen sobre el genoma, de manera que trata de evidenciar cómo se influyan mutuamente.

“De los 30.000 genes que constituyen la estructura de nuestro genoma, al menos la mitad tienen mucho que ver con el diálogo entre el entorno endógeno (genómica, transcriptómica, proteómica, metabolómica) y el medio exógeno (alimentos, fármacos, tóxicos ambientales, etc)”, explica Cacabelos.

“De todos ellos -prosigue el experto- “la nutrición, la hidratación y la oxigenación son los elementos medioambientales con mayor impacto sobre la salud y la enfermedad”.

ÉSTERES DE ESTANOL VEGETAL Y COLESTEROL

Por su parte, el especialista de la Unidad de Lípidos de Medicina Interna de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, Rodrigo Alonso Karlezi, ha destacado la “efectividad” de los ésteres de estanol vegetal en la reducción del colesterol, ya que ayudan a reducir la absorción del colesterol entre un 50 y un 80 por ciento, lo que se traduce en un descenso del colesterol LDL plasmático de entre un 10 a un 15 por ciento.

Otro de los aspectos abordados durante la jornada de este miércoles ha sido que la enfermedad cardiovascular, la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes mellitus tipo 2 comparten en su fisiopatología el desarrollo de un proceso inflamatorio crónico.

“Debido a que un proceso pro-inflamatorio crónico incrementa el riesgo de resistencia a la insulina, diabetes, síndrome metabólico, enfermedad cardiovascular y/o cáncer, la modulación de la inflamación podría tener una importancia capital en la prevención y tratamiento de estas enfermedades”, explica el especialista del Servicio de Medicina Interna. Hospital Universitario Reina Sofía, José López Miranda.

En este sentido, el experto destaca que, como consecuencia, es de “vital importancia” conocer cuáles son los nutrientes capaces de modular la inflamación y, en qué cantidad se deben administrar para la prevención y tratamiento de la obesidad y sus comorbilidades.

Su Majestad el Rey, Don Juan Carlos de Borbón, es el presidente del Comité de Honor del Congreso, en el que también colaboran diversas instituciones internacionales como la Asociación Brasileña de Nutrición, el Colegio Mexicano de Nutriólogos, la Red de Alimentación Escolar América Latina, la Sociedad Argentina de Nutrición, la Sociedad Francesa de Nutrición y la Sociedad Iberoamericana de Información Científica.

A nivel nacional, esta reunión científica cuenta con el apoyo del Instituto de Investigación del Hospital Universitario La Paz (idiPAZ), la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

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