Investigadores de la RECAVA demuestran que a veces es mejor retrasar el trasplante cardíaco

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

Investigadores de la Red de Investigación Cardiovascular (RECAVA), dependiente de la Instituto de Salud Carlos III, han demostrado que la nueva escala clínica «Intermacs» ayuda a diferenciar qué pacientes, por estar en una situación especialmente crítica, tienen escasas posibilidades de sobrevivir al trasplante cardíaco.

Este hallazgo cambiará la forma habitual de proceder, pues han demostrado que en estos casos la mejor terapia de inicio no es el trasplante «como se hacía hasta ahora», señalan, sino primero mejorar el estado clínico del paciente con un dispositivo de asistencia mecánica y sólo cuando esto ocurre, realizar el trasplante con las garantías necesarias.

Así, la nueva escala clasifica a los pacientes en siete niveles según la gravedad de su estado general y daño de los demás órganos vitales (hígado, riñones, pulmón, entre otros). Tal y como explica uno de los investigadores principales, el doctor Eduardo Barge, del Hospital Universitario LLa Coruña, «su gran ventaja es que el nivel de cada paciente lo establece el médico de forma sencilla y rápida en la propia cabecera del enfermo, atendiendo a su estado clínico». Según han comprobado los investigadores de la RECAVA, cuanto más grave está el paciente antes del trasplante, más riesgo tendrá de fallecer tras el trasplante.

El objetivo del nuevo procedimiento no es seleccionar a quienes se debe o no permitir el trasplante por su estado clínico, sino mejorar la situación clínica de los más desfavorecidos antes del trasplante mediante el implante de dispositivos mecánicos de soporte circulatorio, que permiten mantener la circulación de forma similar a como lo haría un «corazón artificial». Con ello se consigue que la situación clínica del paciente mejore, el daño de los demás órganos vitales se recupere y las posibilidades de sobrevivir tras el trasplante sean mayores.

La importancia de los datos obtenidos en las pruebas y la necesidad de poder extrapolarlos al conjunto de la población española ha llevado a estos investigadores a poner en marcha una segunda fase. Así, esta vez han unido sus esfuerzos dos redes de investigación, la RECAVA y la Red de Investigación en Insuficiencia Cardiaca (REDINSCOR) del Instituto de Salud Carlos III, para trabajar con una muestra mayor con pacientes de distintas poblaciones gracias a la participación de quince hospitales españoles con programa de trasplante cardiaco.

El trabajo, cuyos investigadores principales son el doctor Barge y la doctora Marisa Crespo, de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca Avanzada del Hospital Universitario LLa Coruña, ha sido publicado en el último número de la «Revista Española de Cardiología» y ha merecido un editorial del doctor Mehra, editor-jefe del «Journal of Heart and Lung Transplantation», publicación oficial de la Sociedad Internacional de Trasplante Cardiaco y Pulmonar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *