Desarrollan un algoritmo de desfibriladores externos que identifica arritmias

BILBAO, 21 (EUROPA PRESS)

El profesor en el Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), Unai Irusta, ha creado un algoritmo de desfibriladores externos que identifica correctamente tanto arritmias adultas como infantiles.

La presencia de Desfibriladores Automáticos Externos (DAE) en lugares públicos es “cada vez más común” ya que se ha comprobado que, en el 40 por ciento de paradas respiratorias sufridas fuera de un hospital, el primer ritmo cardíaco corresponde a la fibrilación ventricular (conjunto de contracciones intensas y desordenadas que ocurren en los ventrículos, en la zona inferior del corazón) y la única forma de combatirla es mediante descargas eléctricas proporcionadas por la desfibrilación.

El ingeniero de Telecomunicaciones Unai Irusta ha trabajado en una mejora para la optimización de estas máquinas mediante el desarrollo de un algoritmo en su tesis doctoral, presentada en la UPV/EHU y titulada “New signal processing algorithms for automated external defibrillators (Nuevos algoritmos de procesado de señal para desfibriladores automáticos externos)”.

La “mayor aportación” del trabajo de Irusta se refiere a la identificación de arritmias, teniendo en cuenta que cuando se activa un DAE, indica la UPV/EHU, “lo primero que hace es examinar el ritmo cardíaco del paciente” antes de provocar la primera descarga para “identificar si las arritmias se pueden desfibrilar o no”.

Las arritmias de los adultos y los niños que sufren este tipo de paradas no son iguales, por lo que el investigador se ha encargado de “fusionar los datos” y crear un algoritmo para los DAE que “distingue correctamente tanto los ritmos que se pueden desfibrilar como los que no, en niños y en adultos”.

Para diseñar el algoritmo, ha comenzado por diseñar una base de datos de arritmias en la que ha recopilado y clasificado 1.090 arritmias infantiles y que, según recoge la tesis, se encuentra “a la par de las más importantes” realizadas en el ámbito de las DAE. En cuanto a los adultos, ha reanalizado una base de datos ya existente, a la que ha añadido 928 nuevos registros.

Con la suma de las arritmias infantiles y las adultas, ha completado una base de datos de 2.782 registros, de los cuales 1.270 han sido utilizados para desarrollar el algoritmo y 1.512 para su validación.

La tesis presenta un nuevo algoritmo compuesto por cuatro subalgoritmos, basados en nuevos parámetros para detectar las arritmias calculados gracias a los nuevos registros en diversas zonas de la señal y con parámetros como el tiempo, la frecuencia, la inclinación y la función autocorrelacional.

Se ha verificado que el algoritmo supera los mínimos impuestos por la organización American Heart Association en cuanto a su capacidad de detectar ritmos que se pueden y que no se pueden desfibrilar, tanto en niños como en adultos.

INTERFERENCIAS

Irusta ha estudiado también la capacidad del nuevo algoritmo para identificar los registros grabados por el electrocardiograma del DAE en las paradas cardíacas.

En este sentido, se ha tenido en cuenta que, para combatir la parada, se suele proceder a la reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta que se dispone del DAE, de manera que cuando llega la máquina se deja de hacer la RCP porque las compresiones realizadas sobre el pecho durante la reanimación provocan interferencias en el electrocardiograma. Sin embargo, añade la UPV/EHU, “en realidad sería más eficiente poder aplicar las dos técnicas simultáneamente”, razón por la que se ha investigado si el nuevo algoritmo podría leer bien el registro aunque se continuara con la RCP.

El nuevo algoritmo ha identificado los ritmos cardíacos “con gran precisión” en aquellos casos en los que no hay interferencias a causa de la RCP y ha superado las condiciones impuestas por la American Heart Association.

No obstante, los resultados “no han sido los deseados” cuando ha habido interferencias de la RCP. Por ello, Irusta ha desarrollado un método para “borrar las interferencias de aquellas grabaciones que han sido contaminadas”. Gracias a este trabajo, ha podido identificar “con precisión” los ritmos que sí se pueden desfibrilar, pero no aquellos que no se pueden desfibrilar.

Unai Irusta Zarandona (Bilbao, 1973) es ingeniero de Telecomunicaciones. Ha redactado la tesis bajo la dirección de Jesús María Ruiz Ojeda, catedrático del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao.

La investigación se ha llevado a cabo principalmente en la misma UPV/EHU. Además, ha realizado una estancia de tres meses en la Universidad de Satavanger de Noruega, y en el País Vasco ha trabajado con Osatu S. Coop, empresa productora de desfibriladores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *