El CSN elaborará un informe sobre riesgos símicos e inundaciones en las nucleares

El resto de los estudios se realizarán “en los próximos meses”

MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) elaborará en “las próximas semanas” un primer informe sobre riesgos símicos e inundaciones en las nucleares, además de elaborar, a petición del Gobierno, un análisis específico de todas las centrales españolas para garantizar su resistencia ante estos fenómenos naturales.

Este organismo precisa que el alcance y los criterios de las evaluaciones posteriores –que se desarrollarán en toda la Unión Europea– “están siendo elaborados” y, una vez definidos, se iniciarán “inmediatamente”. Así, el CSN puntualiza que los estudios se realizarán “a lo largo de los próximos meses”.

A nivel internacional, al término de los estudios, se modificará la normativa actual “siempre y cuando se considere necesario”, ya que “las lecciones aprendidas” del accidente ocurrido en Japón se utilizarán para mejorar la seguridad en el sector, según el CSN.

Por otro lado, en cuanto a las comparaciones que se han realizado con el desastre ocurrido en Chernóbil, el CSN recuerda que, en aquella ocasión, se produjo una fusión prácticamente instantánea del núcleo del reactor, con la central en funcionamiento, lo cual llevó a una liberación masiva de radiactividad al medio ambiente de forma descontrolada.

Por el contrario, en el caso de la central Fukushima, los reactores que estaban en operación cuando sucedió el terremoto fueron parados adecuadamente. Además, los reactores japoneses afectados que no consiguieron mantenerse refrigerados, sufrieron fusión parcial del núcleo, generándose gran cantidad de hidrógeno, y varias emisiones de radiactividad al medio ambiente. Las explosiones químicas producidas por el hidrógeno no han tenido lugar en el núcleo de los reactores, sino en los edificios de los mismos.

ESPAÑA NO CORRE PELIGRO

Respecto a España, el CSN indica que no está situada en una zona de fuerte actividad sísmica como en el caso de Japón, donde los terremotos son muy frecuentes y suelen tener una alta intensidad. En España, por el contrario, se producen con menos frecuencia y menor intensidad. También es bastante “improbable” que pueda producirse un tsunami de importancia, según el CSN.

En la misma línea, subraya que las nucleares instaladas en España se construyen conforme a unas bases de diseño que incluyen como hipótesis terremotos e inundaciones para que las instalaciones puedan seguir operando en condiciones de seguridad en caso de desencadenarse cualquiera de estos fenómenos.

Así, en caso de emergencia, el CSN recuerda que los planes de emergencia nuclear de España están diseñados para afrontar “cualquier tipo de situación adversa”, incluido un terremoto. Los sistemas de seguridad de las centrales españolas se prueban periódicamente y son revisados por el CSN.

Además, alrededor de cada una de las centrales nucleares españolas se han establecido Planes de Emergencia Exteriores para responder ante cualquier incidente, “desde los más insignificantes hasta los de mayor gravedad”, según enfatiza el CSN. En ellos se prevé la distribución, en caso necesario, de tabletas de iodo a la población, que se encuentran almacenadas en ayuntamientos próximos a las instalaciones, cuarteles de la Guardia Civil y en dependencias de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias.

En esta línea, la dirección general de Protección Civil y Emergencias, dependiente del Ministerio del Interior, ha realizado en este año un pedido de dosis de iodo para hacer frente a eventuales emergencias radiactivas en España. En total, se espera un suministro de 896.500 cápsulas para adultos y otras 17.650 dosis para niños, según fuentes de Protección Civil.

El CSN también aconseja a los españoles que se encuentren en Japón seguir las indicaciones de las autoridades japonesas –que obedecen a los criterios internacionales para prevenir riesgos radiológicos a la población– y contactar con la embajada para seguir las instrucciones pertinentes del Ministerio español de Asuntos Exteriores y Cooperación. Además, tanto el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad como el CSN han elaborado un protocolo para la vigilancia radiológica de las personas que lleguen de Japón.

El control de alimentos y agua es otra de las medidas prioritarias que se contemplan en los protocolos internacionales de actuación, tanto para la exportación como para el consumo, por lo que la vigilancia y supervisión de los productos japoneses importados “es muy grande”, según el CSN.

DESCARTA QUE LA RADIOACTIVIDAD LLEGUE A ESPAÑA

Por otro lado, el CSN descarta que la nube radiactiva que se pueda formar en Japón llegue a España ya que el país nipón está a más de 10.000 kilómetros de distancia. El CSN considera que “sólo cabría esperar una mínima deposición de sustancias radiactivas a largo plazo, únicamente detectable con instrumentos de alta sensibilidad, y sin peligro para la salud de las personas y el medio ambiente”.

Por ello, recuerda que el viento dispersa y diluye la nube radiactiva por lo que la dirección y la velocidad del viento influyen en la distancia que la nube puede recorrer. Así, a mayor distancia recorrida, mayor dilución de las partículas radiactivas y, por lo tanto, menor peligro radiactivo. Asimismo, la lluvia y cualquier tipo de precipitación aceleran el proceso de deposición de las partículas radiactivas en el suelo, lo que reduciría la dispersión de las mismas en la atmósfera.

El organismo insiste en que la radiactividad no se puede contagiar y que sólo puede producir efectos negativos para la salud de aquellas personas que hayan tenido una exposición directa a cantidades significativas de radiación. Si la dosis de radiación supera un determinado umbral pueden aparecer síntomas directos, como el enrojecimiento de la piel, y por dosis muy elevadas, la caída del cabello o quemaduras por radiación, entre otras consecuencias.

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