Científico del clima de la ONU señala que «cualquier reducción» de CO2 que aporte el plan de ahorro energético «cuenta»

Todas las energías y tecnologías existentes, incluida la nuclear, pueden frenar de aquí a 2030 el nivel de emisiones, según el experto

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

El vicepresidente del Grupo II del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de la ONU, el profesor José Manuel Moreno, ha señalado, en relación con el plan de ahorro energético aprobado por el Gobierno, que cualquier reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) «cuenta» para la lucha contra el cambio climático y que todos los países deben plantearse su cesta energética para lograr los objetivos.

Así, ha explicado que como miembro del IPCC no debe entrar en valoraciones sobre las políticas que adoptan los gobiernos, pero ha recordado que si lo que se pretende es cumplir el objetivo de que no se excedan determinados niveles de calentamiento que «podrían suponer interferencias peligrosas con el clima», entonces «necesariamente» hay que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), por lo que, en su opinión, «cuanto antes (se haga) y cuanto más (se reduzca), mejor».

Por este motivo, ha señalado en una entrevista con Europa Press que, desde ese punto de vista e independientemente de los objetivos que el Gobierno tenga, si como consecuencia de ellos, en este caso disminuir el consumo de petróleo porque no se puede pagar u otras razones, en paralelo se consigue reducir las emisiones de GEI, será «beneficioso para conseguir el objetivo acordado por los países para detener el cambio climático». «A la Tierra no le importan los motivos», ha apuntado.

De este modo, ha valorado que cuanto mayor sea el nivel de reducción de emisiones, más se contribuye al objetivo, por lo que celebra las consecuencias del plan de ahorro energético, independientemente de si su propósito es ahorrar dinero en hidrocarburos.

Además, ha insistido en que existe el compromiso de los gobiernos de no exceder la temperatura de la Tierra en, al menos, en 2 grados centígrados, y ha advertido de que esto «no es posible» sin detener las emisiones de manera muy significativa, lo cual es «difícil de conseguir sin afectar, al mismo tiempo a la vida cotidiana».

110: ES POSIBLE Y SIN DORMIRSE

Respecto a la limitación de velocidad de 120 a 110 kilómetros por hora en autovías y autopistas, ha manifestado que cuando él vivía en Estados Unidos y conducía a 90 kilómetros por hora, llegaban «a todos los sitios sin ningún problema y con mayor seguridad».

«Para algunos, bajar a 110 kilómetros por hora, no solo no es ningún problema sino que es lo cotidiano, incluso por debajo de esa cifra. Permite conducir con mucha mayor seguridad y, por cierto, uno no se duerme, te permite escuchar música y saber que no te va a acosar nadie para que te apartes», ha opinado.

De este modo, ha destacado que cualquier acción de ahorro de emisiones de C02 «cuenta» porque en este ámbito «no se pierde ni una sola molécula». «Todo cuenta y cuanto mayor sea el volumen, obviamente, más importante es el efecto», ha reiterado, además, ha indicado, que con algunos de estos cambios la sociedad puede llegar a darse cuenta de que modificando ciertos hábitos de consumo energético se puede «vivir igual de bien o mejor».

A su juicio, esta puede ser una «enseñanza positiva» de este tipo de medidas ya que «va a ser muy difícil» conseguir los objetivos de evitar el calentamiento global si no se modifican los hábitos de consumo energético, que, además, pueden permitir un «mayor bienestar social».

Por otro lado, respecto al debate sobre el «mix» energético español, Moreno ha expresado que para «cualquier país, no solo para España» es «imposible» cumplir el compromiso adoptado en la Cumbre del Clima de Cancún (México) de no exceder el calentamiento por encima de 2 grados centígrados, sin tomar «decisiones significativas tendentes a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero» y sin plantearse el mix energético.

A este respecto, ha celebrado que España «siempre» ha firmado los acuerdos de reducción de emisiones que en el marco de la Convención se han ido planteando y que «todos los gobiernos de la democracia» han firmado, al igual que los informes del IPCC, «sin excepción».

Precisamente, debido a esa «línea de continuidad» seguida por los distintos gobiernos de España, ante el objetivo de Cancún, Moreno opina que «no es posible su cumplimiento sin considerar cómo va a ser la cesta de la energía que se va a utilizar». «No es posible, así que más tarde o más temprano, imagino que el Gobierno de España deberá plantearse cómo va a contribuir a la consecución de esos objetivos nacionales, de la UE y del mundo».

Asimismo, sobre el papel de la energía nuclear puede jugar en este proceso, el profesor Moreno, ha indicado que el IPCC, en el cálculo de los distintos escenarios «no excluye ninguna opción, lo que quiere decir que la nuclear, tampoco» porque es un tipo de energía que muchos países del IPCC utilizan.

«No le puedo decir si nuclear sí o no, pero en los escenarios contemplados por el IPCC como posibles no hay ninguno realizado sobre si sólo con la energía nuclear podría evitarse el cambio climático. Ese escenario no se ha realizado», ha apostillado.

Finalmente, ha apuntado que se han barajado distintos escenarios de disminución de emisiones basados en aumentos en la eficiencia energética. En ese sentido, ha concluido que, los estudios realizados muestran que con las tecnologías «existentes ya mismo», y contando con todas las tecnologías que se utilizan en el mix energético de todos los países, incluyendo la nuclear, se podría, de aquí a 2030, mantener congelado el nivel de emisiones actual.

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