Alergosur apunta al desarrollo de las terapias génicas como el futuro contra el aumento de las alergias

SEVILLA, 6 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunologia Clínica (Alergosur), Francisco Javier Monteseirín, ha apuntado que el “futuro” para combatir el aumento de las alergias pasa por el desarrollo de las terapias génicas, “o lo que es lo mismo intentar cambiar aquellos genes que, por así decirlo, están defectuosos”.

Monteseirín, quien ha recordado que el 25 por ciento de la población andaluza actual sufre algún tipo de alergia, ha advertido en declaraciones a Europa Press de que en los próximos años ese porcentaje “aumentará hasta un 40 y 50 por ciento de la población”, que desarrollará algún tipo de sustancia o alimento.

Por este motivo, ha defendido la necesidad de que se profundice en los estudios con terapias génicas, que permitirían en un futuro el desarrollo de “tratamientos a la carta”, aunque ha puntualizado que para llegar a esta meta “aún queda mucho y se requiere de unos fondos económicos bastantes importantes”.

No obstante, ha destacado que el grupo de investigación que dirige en su laboratorio de Alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla está iniciando ya el camino de la terapia génica.

“Desde mi grupo del Virgen Macarena hemos solicitando a la Junta de Andalucía financiación para un proyecto de excelencia que nos permita estudiar a los alérgicos al olivo que sean sensibles a sus componentes”, ha anunciado este especialista, quien ha defendido que este proyecto “está más acotado que otros que actualmente son muy genéricos y que tienen por objeto el estudio del asma en general, cuando hay miles de formas de asma”.

“Nosotros hemos acotado un poco más el objeto de la investigación; primero que sean alérgicos al olivo y luego que sean sensibles a algunos de sus componentes. Eso significa que si el alergeno de olivo tiene 10 o 15 componentes, nosotros pretendemos coger a los que sean sensibles por ejemplo al Ole e 1 y al Ole e 9, puesto que mientras más estrechemos el campo, más posibilidades tendremos de encontrarnos variantes genéticas que nos pueden dar la solución definitiva”.

Además, sobre este tipo de estudios tan acotados como el de los componentes de un tipo de alergia, “al menos que tengamos constancia, no lo está haciendo nadie en el mundo”. De momento, ha admitido, “estamos a la espera de si la Junta de Andalucía nos aprueba el proyecto y nos da los fondos que nos permita investigar”.

En cuanto a la próxima primavera, y tal y como la propia Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ya ha avanzado, el elevado índice de contaminación ambiental que han registrado algunas ciudades españolas en el pasado mes de febrero, así como los cambios bruscos de temperatura experimentados en los últimos meses desencadenarán, esta primavera, una temporada de alergias mucho más larga y agresiva.

En el caso andaluz, se prevé como viene siendo habitual que haya más incidencias “por alergia al polen del olivo, las gramíneas y a los ácaros del polvo”. En cuanto a la contaminación ambiental, sobre todo por el humo de los tubos de escape de los vehículos, Monteseirín ha explicado a Europa Press que el problema radica en que las partículas de combustible en unión con las del polen “al introducirse en el cuerpo hace que el sistema inmune se estimule mucho más”, provocando así la reacción adversa.

“La contaminación lo que hace es favorecer mucho más las alergias”, ha reconocido el presidente de Alergosur, quien, pese a todo, ha recordado que “en los países desarrollados, afortunadamente, el sistema inmune de las personas apenas se tiene que dedicar a defendernos por ejemplo de parásitos y agentes por el estilo y se puede dedicar a “lujos” como son la defensa de las alergias”.

“Mientras mejor es nuestro sistema de salud, más personas habrá que tengan alergias pero que ello no les provoque la muerte como pasaba hace 30 años o 40 años, cuando era más común que se muriesen niños por ataques de asma”, ha continuado este experto, quien ha explicado que ello hace que estas personas puedan llegar a edades madura “y tener así descendencia”, lo que hace que transmitan a sus hijos las alergias de tipo genético.

En cuanto al arsenal terapéutico actual, se ha referido a la inmunoterapia (vacunas) y el uso combinado de la medicación, “ya que la medicación por sí sola no para el desarrollo de la enfermedad”.

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