El uso de la citología permite “afinar” el diagnóstico de algunos subtipos de cáncer de pulmón

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

El cáncer de pulmón sigue siendo la causa de muerte por cáncer más frecuente en España, aunque algunos avances en el diagnóstico como el uso de citologías para analizar el tumor pueden ser clave a la hora de “afinar” el tratamiento contra estos tumores, según asegura el doctor Mariano Provencio, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro, en Majadahonda (Madrid).

Este experto, que organizará el próximo 17 de marzo un curso sobre tumores torácicos con un enfoque multidisciplinar, con el aval de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la colaboración de Lilly, reconoce que el uso de las citologías es un ejemplo del abordaje multidisciplinar que requieren estos tumores, ya que necesita implicación de patólogos y citólogos.

“Normalmente la citología se asocia con otras prácticas diagnósticas”, caso de la citología vaginal, según reconoce Provencio en declaraciones a Europa Press, si bien apunta que “su rentabilidad ha crecido en los últimos tiempos”.

La diferencia entre esta prueba y la biopsia “varía por el tamaño o cantidad de tumor utilizada para el diagnóstico” y, en el caso del cáncer, se ha perfeccionado muchola citología hasta el punto de que “actualmente pueden identificarse, con un tejido mínimo, marcadores genéticos que permiten determinar el tratamiento específico de cada tumor”.

Normalmente se utiliza “en pacientes que no eran accesibles a biopsia”, y se lleva a cabo mediante una punción guiada por TAC o por la propia broncoscopia.

En estos casos, explica Provencio, hay servicios de Neumología, como el del Hospital Puerta de Hierro, que pueden hacer un diagnóstico broncoscópico a través de una cámara que incorpora el broncoscópico y una ecografía para detectar el tumor, “pinchando a través del bronquio sin tener que abrir el torax del enfermo”.

MUTACIONES DEL EGFR

De este modo, es posible detectar algunos subgrupos concretos, como aquellos pacientes no fumadores que presentan la mutación del gen EGFR, entre el 10 y el 15 por ciento de los adenocarcinomas, para poder ofrecer un tratamiento específico para estas alteraciones.

De hecho, según explica, la aparición de nuevas terapias biológicas centradas en subtipos concretos de tumores y la precisión del diagnóstico han hecho posible que la supervivencia de estos tumores “aumente considerablemente”, pasando de los 8 meses de media a más de dos años (unos 28 meses).

Por ello, el doctor Provencio confía en que la aparición de nuevos marcadores moleculares permita, por un lado, “ampliar la utilidad de estos métodos de diagnóstico”, al tiempo que se desarrollan terapias “cada vez más personalizadas”.

En el curso de tumores torácicos que se celebrará próximamente también se revisarán las últimas dianas terapéuticas y hallazgos moleculares más relevantes en este campo, así como una actualización de la clasificación de carcinomas neuroendocrinos.

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