Un nuevo dispositivo de avance mandibular se convierte en una “exitosa alternativa” para pacientes con ronquidos

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

El dispositivo de avance mandibular “Lirón” se ha convertido en una “exitosa alternativa” para pacientes con ronquidos pues, con la utilización de una férula, evita el bloqueo de las vías respiratorias y mejora la respiración durante toda la noche. Se trata de un aparato que se introduce en la boca para dormir, fruto de 15 años de ardua investigación.

Así, lo ha explicado, en una entrevista a Europa Press, el responsable de este sistema, el odontólogo Pedro Mayoral. Según detalla, este mecanismo adelanta la mandíbula para evitar que la lengua caiga hacia atrás (la causa principal de los ronquidos). “De este modo, se adelanta la base de la lengua, dejando abierto el paso del aire durante las horas de sueño”, cuenta.

Este dispositivo, puede convertirse en una alternativa “muy eficaz” a la tradicional mascarilla de inyección de aire a presión, conocida por los especialistas como CPAP. Es un aparato que introduce aire a presión durante la noche para abrir las vías respiratorias en pacientes con apnea moderada o severa.

“Sin embargo”, afirma Mayoral, “es un sistema de una naturaleza algo agresiva, por lo que el seguimiento del tratamiento con el CPAP es relativamente bajo”. De hecho, alrededor del 40 por ciento de las personas que lo utilizan acaban dejando la mascarilla, al año de empezar a utilizarla, debido a su “incomodidad”.

En este sentido, los expertos coinciden en que los pacientes generalmente van buscando tratamientos, como la cirugía o las mascarillas de oxígeno, “de un alto coste y que no siempre ofrecen resultados”. Mientras, los productos mandibulares que ofrecen

una solución óptima al problema, ya que cada prótesis se hace a medida de la boca del paciente, aseguran.

Según explica, durante los años de investigación, el equipo que dirige ha estudiado la fisiología de la respiración durante el sueño, luego la patología y sus causas para, una vez conocida la enfermedad, poder desarrollar un aparato específico para poder tratar con éxito el ronquido y la apnea del sueño.

Entre las alteraciones de la respiración mientras se duerme, el especialista distingue entre los ronquidos o hipoapneas (más leves) y las apneas del sueño (más graves). “En el primer casos, los músculos se relajan, la mandíbula cae y la lengua va hacia atrás. La vía aérea se estrecha, por lo que el aire tiene dificultad de entrar”, señala.

“Así”, prosigue, “el aire pasa forzado y hace que vibren los tejidos a su paso. Esta vibración produce el ruido que llamamos ronquido”. Para tratar este problema, Mayoral aconseja recurrir a los dispositivos de avance mandibular, antes que a cualquier otro mecanismo, como la mascarilla o la cirugía, “a no ser que se complique”.

LA APNEA PUEDE CAUSAR GRAVES PROBLEMAS DE SALUD

Si estos músculos se relajan demasiado la vía aérea se puede bloquear por completo, impidiendo la respiración, un fenómeno que se conoce como apnea obstructiva del sueño. Se trata de una alteración mucho más grave, que puede ocasionar hipertensión, problemas cardiacos e incluso la muerte.

En este caso, el experto sugiere utilizar la mascarilla o acudir a la cirugía (sólo recomendada para el 1 ó 2 por ciento de los pacientes), “siempre y cuando se trata de casos muy severos y en los que la intervención esté muy indicada, tras una valoración multidisciplinar del afectado”.

No obstante, afirma que, en general, los dispositivos mandibulares son los más comúnmente utilizados (el 80 por ciento de los pacientes), seguidos, muy de lejos, por quienes se decantan por la mascarilla (18 por ciento de los pacientes).

EL 40% DE LAS MUJERES RONCA TRAS LA MENOPAUSIA

Por sexos, Mayoral subraya que el 80 por ciento de las personas que sufren trastornos de la respiración en el sueño son hombres, frente al 20 por ciento de las mujeres. “Sin embargo”, matiza, “a partir de la menopausia, las cifras se igualan, pasando a un 60 por ciento de los hombres y un 40 por ciento en el caso de las mujeres, “debido a los cambios físicos que se producen en este periodo”.

“La población que más nos demanda nuestro dispositivo está entre los 40 y los 65 años”, dice el experto, que asegura que este nuevo sistema “brinda a los médicos una tercera herramienta” que ofrecer a los pacientes para afrontar esta clase de alteraciones.

Finalmente, Mayoral recuerda que, antes de los tratamiento, lo más importante es adoptar unas medidas generales en la rutina diaria, como cuidar la dieta, no cenar copiosamente y hacerlo siempre dos horas antes de acostarse, dormir con la iluminación adecuada y sin ruidos y cuidar el sobrepeso que, insiste, suele ser una de las causas que más influyen en estos trastornos.

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