La coordinación entre patólogos y oncólogos es la clave para las terapias individualizadas en cáncer de pulmón

MADRID, 03 (EUROPA PRESS)

Para conseguir «terapias individualizadas» en cáncer de pulmón es necesario una «colaboración eficaz y activa entre patólogos y oncólogos», asegura el director del Laboratorio de Dianas Terapéuticas del Hospital Universitario Madrid-Sanchinarro, Fernando López-Ríos, durante el simposium celebrado entre la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), con la colaboración de AstraZeneca.

En este sentido, el reto de ambos colectivos «es la identificación de marcadores predictivos como la mutación del gen EGFR de forma rápida y precisa, así como seleccionar a aquellos subgrupos de pacientes que posean dicho biomarcador y tratarlos en base a estas alteraciones moleculares y genéticas con una terapia personalizada», explica López-Ríos.

Desde el punto de vista de la investigación, «el objetivo ahora es mejorar el conocimiento de la biología molecular de este tumor y, a partir de ahí, el descubrimiento de fármacos que actúen contra determinadas dianas», añade la médico adjunto del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico Lozano Blesa de Zaragoza y miembro de la Junta Directiva de la SEOM, Dolores Isla.

En este sentido, la oncóloga ha destacado que «»gefitinib» es el único fármaco aprobado por las autoridades sanitarias españolas para ser administrado en aquel subgrupo de pacientes que presentan la mutación EGFR y que está consiguiendo resultados muy superiores, y con menos toxicidad, que la quimioterapia».

TABACO Y CÁNCER DE PULMÓN

Asimismo, durante la reunión también se hizo hincapié en la «necesidad» de concienciar a la sociedad sobre los efectos nocivos del consumo de tabaco, ya que, cada vez está más demostrada la relación directa entre el hábito tabáquico y el cáncer de pulmón.

«El 15 por ciento de los fumadores habituales terminarán, a lo largo de su vida, con un diagnóstico de cáncer de pulmón. Además, el pronóstico suele ser adverso y las cifras de supervivencia son muy bajas: sólo sobreviven a los 5 años entre el 12 y el 15 por ciento de los pacientes», recuerda Isla.

Por otro lado, la oncóloga ha enfatizado que la prevalencia de cáncer de pulmón en mujeres sigue aumentando, mientras que en hombres está disminuyendo. «Hoy en día, el perfil más común que vemos en las consultas de oncología es el de una mujer de entre 55 y 60 años que lleva entre 15 y 20 años fumando. Además, aunque también influyen en su aparición factores hormonales, genéticos, metabólicos y ambientales, se ha comprobado que la mujer podría ser más sensible a los carcinógenos del tabaco», advierte Isla.

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