Un patógeno alimentario aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca, según estudio

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MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

Ciertas variedades del patógeno alimentario Listeria están adaptadas para infectar los tejidos cardiacos y podrían poner en gran riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca grave, según un estudio de la Universidad de Illinois en Chicago (Estados Unidos) que se publica en la revista «Journal of Medical Microbiology». El desarrollo de nuevas pruebas diagnósticas para identificar estas variedades podría proteger a las personas bajo un mayor riesgo, como aquellos con válvulas cardiacas.

Los investigadores han mostrado que una subpoblación de la bacteria «Listeria monocytogenes» muestra una mayor capacidad para infectar los tejidos cardiacos. Descubrieron que los ratones infectados con ciertas variedades de «L. Monocitogenes» tenían entre 10 y 15 veces más bacterias en sus tejidos cardiacos que los ratones infectados con otras variedades.

La «L. Monocytogenes» es un patógeno alimentario que puede encontrarse en los quesos blandos y los productos refrigerados preparados para comer. Las infecciones menos graves llevan a gastroenteritis y las más graves se asocian con el sistema nervioso central o el feto en desarrollo en las mujeres embarazadas.

Según explica Nancy Freitag, directora del estudio, «un número significativo, un 10 por ciento, de infecciones por L. Monocytogenes implican al corazón. En estos casos la tasa de mortalidad por enfermedad cardiaca se estima en hasta un 35 por ciento pero se sabe muy poco sobre cómo estas bacterias infectan los tejidos cardiacos».

Los resultados del estudio sugieren que estas variedades asociadas al corazón muestran proteínas modificadas en su superficie que les permiten dirigirse a este órgano y producir una infección bacteriana. «Descubrimos similitudes genéticas claras entre la Listeria que invade el corazón y otras variedades. Estas similitudes están relacionadas con las proteínas de la superficie de la bacteria», añade Freitag.

El grupo espera desarrollar pruebas diagnósticas basadas en marcadores genéticos bacterianos. La investigadora avanza que estas pruebas podrían utilizarse para distinguir las variedades de Listeria aisladas de epidemias alimentarias, plantas de procesamiento de alimentos o infecciones clínicas que sitúan a los pacientes bajo mayor riesgo de enfermedad cardiaca.

La capacidad para identificar las variedades de Listeria que se dirigen al corazón podría mejorar las infecciones y ayudar a proteger a los grupos vulnerables. «Pacientes con implantes de válvulas cardiacas o enfermedad cardiaca anterior serían más susceptibles a estas infecciones cardiacas de Listeria. No está claro por qué sucede esto pero podría ser que los tejidos dañados proporcionen una entrada adicional a la infección. Creemos que este riesgo podría ser mayor si los individuos estuvieran expuestos a las variedades que se dirigen al corazón», concluye Freitag.

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