Desarrollan una sustancia para reducir el VIH en sangre sin afectar al sistema inmune

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

Científicos de las universidades alemanas de Hannover y Ulm han desarrollado una nueva terapia capaz de reducir los niveles de VIH en sangre, atacando al virus antes de que éste afecte al sistema inmune, una nueva forma de combatir el virus que podría reducir los efectos secundarios que habitualmente presentan los antirretrovirales.

Actualmente, según explican los investigadores, existen varios medicamentos anti-VIH que reducen la presencia del virus en sangre, aunque todos ellos actúan cuando los patógenos ya se hallan dentro de las células del sistema inmune del paciente. De este modo, estos fármacos no sólo destruyen los virus, sino también las células del sistema inmune.

En cambio, esta nueva terapia, conocida como «VIRIP 576», ataca a los virus del cuando están fuera de las células inmunitarias, en el torrente sanguíneo.

Según ha explicado uno de los autores de este hallazgo, el profesor Reinhold Schmidt, en declaraciones a la agencia de noticias alemana Deutsche Welle, recogidas por Europa Press, en los primeros tests realizados esta terapia «ha demostrado ser muy efectiva».

En estos ensayos, se inyectó la sustancia por vía intravenosa a un grupo de 18 pacientes durante 10 días, observando como «la cantidad de virus disminuyó drásticamente después de cinco a seis días», lo que puede explicar que «el virus apenas logró reproducirse».

Además, según ha añadido el profesor Wolf-Georg Forssman, esta sustancia ha demostrado tener «muchos menos efectos secundarios que otros medicamentos», ya que apenas se constaron un par de casos con erupciones cutáneas, causadas «probablemente por la desintegración de los virus».

De hecho, explica este experto, «se tratan de efectos secundarios manejables, que desaparecen rápidamente».

Otra de las ventajas que ha demostrado «VIRIP 576» es que los virus no pueden minar su efecto adaptándose genéticamente al mismo. Según el profesor Schmidt, esta característica podría facilitar que este fármaco se emplease en pacientes que han fracasado con tratamientos convencionales, se estima que uno de cada diez afectados.

EL PROBLEMA: SE ADMINISTRA EN VENA

El único problema que muestra esta nueva terapia es que se trata de una solución proteica que se administra por vía intravenosa, por lo que sólo puede administrarse bajo vigilancia del personal médico.

Sin embargo, los autores confían en poder desarrollar este fármaco en pastillas, si bien es necesario desarrollar nuevos estudios clínicos para corroborar que tiene la misma efectividad que cuando se administra en vena.

«Confiamos en que con esta terapia se pueda tratar a aquellos pacientes que no mejoran con ningún tratamiento», asegura el profesor Schmidt, quien informa de que en una próxima fase de investigación se centrarán en este grupo de pacientes.

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