Los avances en fertilidad proporcionan nuevas opciones a los pacientes con cáncer

MADRID, 04 (EUROPA PRESS)

Los avances en fertilidad están proporcionando nuevas opciones a aquellos pacientes con cáncer cuya capacidad para tener hijos se ha visto afectada por los tratamientos de quimioterapia y radiación a los que se han sometido para vencer la enfermedad, algo que afectó a 1,5 millones de personas en 2009.

En este sentido, un equipo de investigadores de la Clínica Mayo de Minnesota (Estados Unidos) ha descubierto que la «crioconservación» de óvulos es uno de los métodos más efectivos, no sólo para los pacientes con cáncer, sino para cualquier mujer que quiera detener su reloj biológico.

Según uno de los defensores de esta terapia, el doctor Jani Jensen, aunque la congelación de esperma sigue siendo una técnica en la que se puede confiar, el enfoque que ha tenido más éxito en los últimos cinco años implica necesariamente el congelamiento de óvulos recolectados de las mujeres.

Los ovocitos son células frágiles cuya conservación se remonta a la década de 1970. Sin embargo, el primer nacimiento exitoso de un óvulo almacenado no se produjo hasta mediados de la década de 1980. «En los últimos cinco años se han producido considerables mejoras en la tecnología de la congelación. De hecho, desde 2004 ha habido miles de bebés nacidos en todo el mundo a partir de óvulos congelados», explica el experto.

La clave de esta técnica radica en que los embriones son resistentes y pueden sobrevivir a la congelación y descongelación mejor que los óvulos individuales, por lo que tienen más oportunidades de concluir en un embarazo exitoso. Tal y como matizan los investigadores, esta opción «no se reduce sólo a los pacientes con cáncer, sino a todas aquellas personas con problemas reproductivos».

Otro de los retos científicos que la investigación está abordando es el cultivo y almacenamiento de esperma y de tejido del óvulo de pacientes con cáncer antes de la pubertad. «Aunque de momento no hemos logrado obtener grandes resultados en este sentido, nos estamos esforzando por impulsar la maduración de estas células en el laboratorio», señala Jensen.

Según concluye, su esperanza es que este tejido pueda ser utilizado más adelante en la vida de estas personas para culminar embarazos. «Hasta la fecha, no se han dado embarazos a través de este método, pero nuestro trabajo necesita seguir un largo camino de experimentación», recuerda.

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