MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

La Iniciativa PATH para la Vacuna contra la Malaria (MVI), el Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (NYU, por sus en inglés) y MSD –conocido en Estados Unidos y Canadá como Merck & Co– colaborarán en la investigación de una vacuna contra la malaria, enfermedad que mata a unas 900.000 personas al año en el mundo, la mayoría de menores de cinco años en el África Subsahariana.

Esta futura vacuna, cuyo objetivo es prevenir que el parásito de la malaria se introduzca en el hígado humano, tendría como diana una parte novedosa de una importante proteína de superficie en el parásito de la malaria. Se trata de la proteína del circumsporozoito (CSP), una diana potencial en el desarrollo de vacunas centradas en las fases tempranas de la infección por malaria.

En concreto, los investigadores se centran en una nueva estrategia que tiene como diana una región determinada de la CSP que es importante para una función crítica de la proteína. Se espera que, bloqueando esta función, se prevenga la invasión del hígado por el parásito, que es una fase esencial que causa la malaria.

Aunque esta vacuna está siendo probada sobre todo para su uso en menores de un año, podría utilizarse para prevenir la enfermedad en todas las poblaciones vulnerables al «Plasmodium falciparum», la especie más mortal del parásito. Además, y podría adaptarse para prevenir también el «P. vivax». Cerca del 40 por ciento de la población mundial vive en riesgo de contraer malaria por estos dos mosquitos.

Según la profesora Elizabeth Nardin, del Departamento de Parasitología Médica en el Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, su equipo cree que podrá «mejorar la forma en la que se diseñan las vacunas subunidad dirigiéndose estratégicamente a esta función proteica tan importante»

«Otros planteamientos para obtener la vacuna dirigidos a la CSP han requerido niveles de anticuerpos extremadamente altos y éstos son difíciles de obtener y de mantener. Este planteamiento tiene el potencial de subsanar este problema», anota.

La justificación para seguir esta estrategia dirigida de conjugado de péptidos y proteínas está basada tanto en los conocimientos de la tecnología de vacunas que se utilizará, como en la determinación de una proteína específica de la malaria que se sabe que provoca una respuesta inmunitaria.

CONTINUAR INNOVANDO CONTRA LA MALARIA

Para el doctor John Shiver, vicepresidente de descubrimiento de vacunas de MSD, «la historia ha demostrado que las vacunas pueden ser una herramienta poderosa contra las enfermedades». «Estamos de acuerdo en que los nuevos métodos y los consorcios, como esta colaboración con MVI y el Centro Médico Langone de la NYU, son importantes para continuar innovando en la batalla contra la malaria», dice.

A juicio del doctor Christian Loucq, director de MVI, «con la disponibilidad de una vacuna contra la malaria de primera generación en perspectiva, estamos aumentando nuestros esfuerzos para buscar y financiar planteamientos científicos para obtener vacunas contra la malaria que tengan el potencial de ser más eficaces y proteger a más gente».

«Estamos muy satisfechos de que uno de los mayores laboratorios farmacéuticos del mundo y un importante centro médico académico se hayan comprometido a probar una prometedora nueva forma de defender a los niños de la malaria», afirma.

La Iniciativa PATH para la Vacuna contra la Malaria (MVI) es un programa a escala mundial establecido en PATH en 1999 a través de una subvención inicial de la Fundación Bill y Melinda Gates. La misión de MIV es acelerar el desarrollo de las vacunas contra la malaria y asegurar su disponibilidad y accesibilidad en los países en vías de desarrollo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *