MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

Investigadores de la Universidad del Estado de Pensilvania en Estados Unidos han descubierto un proceso necesario para la regeneración después de lesiones neuronales graves. Los resultados del estudio se publican en la revista «Current Biology».

Según explica Melissa Rolls, directora del estudio, «sabemos mucho sobre los axones, la parte de la célula nerviosa responsable de enviar señales, sin embargo, las dendritas, las terminaciones de las células nerviosas que las reciben, han sido siempre bastante misteriosas». A diferencia de los axones, que forman grandes bultos fácilmente reconocibles, las dendritas están muy ramificadas y a menudo muy profundas en el sistema nervioso, lo que dificulta su visualización y estudio.

Los científicos examinaron las dendritas «in vivo» utilizando la mosca de la fruta, cuyas células nerviosas son similares a las humanas. Uno de sus primeros objetivos fue el estudio de las denominadas «autopistas» intracelulares o microtúbulos.

Los microtúbulos son estructuras de transporte intracelular claves en las neuronas y que crecen de forma constante. Los científicos visualizaron este crecimiento y plantearon la posibilidad de la existencia de un conjunto de proteínas que controlaran las intersecciones de estas «autopistas» para que apuntaran todas en la misma dirección. Identificaron las proteínas y descubrieron que cuando faltaban los microtúbulos alteraban su organización.

Tras identificar estas proteínas que mantienen la infraestructura de los microtúbulos organizada, los investigadores examinaron si estas proteínas participaban en la capacidad de las neuronas para responder a las lesiones. En estudios anteriores los investigadores habían descubierto que cuando se corta un axón y la neurona no puede enviar señales, crece otro axón del otro lado de la célula desde una dendrita. Como parte de este proceso los microtúbulos deben cambiar su dirección de «circulación».

El equipo de Rolls descubrió que cuando se desactivaba la posibilidad de que las moscas produjeran una de estas proteínas clave, la quinesina 2, las dendritas no restituían de forma adecuada el tráfico celular y fallaba la regeneración nerviosa. Por ello, la quinesina 2 es aparentemente una proteína crucial cuando las neuronas necesitan regenerarse.

«Esperamos que al mostrar cómo los microtúbulos se producen en las neuronas sanas y se reconstruyen en respuesta a las lesiones, nuestro estudio podría proporcionar información para futuras investigaciones sobre el desarrollo de fármacos para los pacientes con enfermedades o daños nerviosos».

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