MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

La organización ecologista Greenpeace ha celebrado el anuncio del gobierno brasileño, que ha dicho que la tasa de deforestación en la Amazonía se ha reducido en un 14 por ciento respecto al año anterior, logrando un mínimo histórico y, en consecuencia, considera que se ha creado la «situación óptima» para que en la Cumbre del Clima que se celebra en Cancún, se llegue a un acuerdo de reducción de emisiones procedentes de la deforestación (mecanismo REDD).

En el marco de la Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático que se celebra del 29 de noviembre al 11 de diciembre en la localidad del caribe mexicano, Brasil ha señalado que entre agosto de 2009 y agosto de 2010 se ha perdido 6.451 kilómetros cuadrados de selva tropical, «la cifra más baja» desde que el país hace un seguimiento de la deforestación en la selva.

En este sentido, Greenpeace acoge «con satisfacción la noticia de que los niveles de deforestación han disminuido» ya que confirma la tendencia a la baja desde 2005 y porque pone de manifiesto que «es posible poner fin a la deforestación a medio plazo».

En todo caso, insiste en que hay que seguir trabajando porque esta cifra es «todavía muy alta» y representa una pérdida «significativa de biodiversidad y enormes emisiones de CO2».

Para el responsable de la campaña de bosques y clima de Greenpeace España, Miguel Ángel Soto, en los últimos cinco años Brasil ha demostrado que «la persecución de los delitos ambientales, la gobernanza, la protección efectiva de las áreas protegidas, la transparencia y la colaboración con la sociedad civil es una forma efectiva para reducir la deforestación».

De este modo, ha subrayado que Brasil es «un buen ejemplo para otros países con bosques» y el freno a la deforestación precisamente en el periodo de expansión económica en este país suramericano «demuestra» que se puede alcanzar «deforestación cero para el año 2015» mientras se mantiene la producción de materias primas y el empleo.

No obstante, la ONG ambientalista advierte de que existen riesgo de retroceso en el caso de que el Gobierno de Brasil no frene los intentos de modificación del Código Forestal que pondría en peligro vastas áreas de la Amazonía al permitir la expansión de los cultivos de soja, aceite de palma y ganadería en las zonas de selva.

«Para proteger el clima global es fundamental que el Gobierno brasileño defienda el Código Forestal. También, que en la Cumbre que se celebra en Cancún, los países den los pasos adecuados para un sólido acuerdo de REDD», ha añadido Soto.

Finalmente, ha concluido que ese acuerdo acercará a los países al «objetivo» de poner fin a la deforestación en países tropicales en 2015 y en todos los bosques del mundo en 2020.

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