MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

La nueva directora ejecutiva de Greenpeace, Miren Gutiérrez, ha asegurado en su presentación como sucesora de Juan López de Uralde que en estos momentos de crisis económica la ecología no es ni un «lujo» ni tampoco un «gueto para románticos trasnochados».

Gutiérrez se ha presentado en rueda de prensa tras ser elegida en un proceso de selección que se ha prolongado algo más de dos meses. Así, ha explicado que siempre le han preocupado las injusticias, contra lo que trató de luchar como periodista de investigación pero «no le bastó» y fue entonces cuando se decidió a «actuar» a través de la organización internacional de conservación marina y Mar Viva.

Así, ha destacado que tiene el «gran honor, la satisfacción y el gran reto personal» de dirigir una organización como Greenpeace, a la que ha definido como «referente del medioambiente en España» y que tanto su claridad estratégica como el equipo humano le dan «tranquilidad al iniciar esta andadura».

«Luchamos por una causa justa y somos muchos. Tenemos razón y vamos hacer posible lo que parece imposible: un mundo en paz, verde», ha defendido, al tiempo que ha explicado que lo que más le atrae de Greenpeace es que «no tiene pelos en la lengua, que es muy valiente y muy coherente y que tiene una trayectoria impecable en la defensa del medio ambiente».

Respecto a su antecesor en el cargo, Juan López de Uralde, ha valorado que ha dejado la organización «en perfecto estado», una ONG «muy fuerte y muy comprometida». «Es una suerte tomar las riendas en un momento de fortaleza», ha reconocido.

De este modo, ha señalado que su prioridad inmediata será la lucha contra el cambio climático y ha apuntado que hay tres crisis: la climática y energética, la crisis de biodiversidad y la crisis de contaminación. «Tras el fracaso de Copenhague no podemos quedarnos parados. Estamos empezando la Cumbre de Cancún y es una gran oportunidad para acabar con un acuerdo global y vinculante dentro del paraguas de Naciones Unidas», ha añadido.

En su primer acto ante los medios, Gutiérrez ha pedido a la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, que «lidere» un compromiso europeo unilateral para recortar el 30 por ciento de las emisiones de CO2 para 2020.

Además, ha recordado al Gobierno que Greenpeace pide «cambios» en la política energética, como el abandono de los combustibles fósiles y ha asegurado que la revolución energética es «posible desde el punto de vista técnico y económico». A su juicio, la apuesta por un nuevo modelo energético puede ser un motor económico que genere empleo, atraiga inversiones y que sea parte de la solución al cambio climático. «Solo hace falta voluntad política», ha reiterado.

Asimismo, insta al ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, a que «deje de obstaculizar el sector» de las energías renovables y, a la ministra de medio ambiente, que «defienda la paralización del proceso del «cementerio nuclear» o almacén temporal centralizado de residuos nucleares por falta de transparencia y falta de consenso».

En materia de protección de las costas, ha exigido al Gobierno que «eche abajo» el hotel El Algarrobico (en el parque natural de Cabo de Gata, en Almería) para evitar que las costas se sigan deteriorando «víctimas de la especulación inmobiliaria» y que ponga «en marcha» la estrategia de sostenibilidad de la costa aprobada en la anterior legislatura.

Finalmente, ha anunciado que solicitará a Rosa Aguilar una entrevista o encuentro bilateral para exponerle la agenda de temas y prioridades.

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