PEKÍN, 23 (Reuters/EP)

China ha admitido finalmente que es el mayor emisor de gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento global, confirmando lo que los científicos afirmaban desde hace años, pero defendió su derecho a mantener el crecimiento de sus emisiones.

El negociador jefe de China en las conversaciones internacionales sobre el cambio climático, Xie Zhenhua, explicó la postura de su Gobierno de cara a las negociaciones de la cumbre de Cancún, México, que comienza el 29 de noviembre, sobre un nuevo pacto mundial para luchar contra el calentamiento global.

Científicos y expertos internacionales afirman que en 2006-2007 China superó a Estados Unidos como el mayor emisor de gases de efecto invernadero. Pero hasta ahora, Pekín se ha mostrado evasivo. Las autoridades chinas decían que era posible que fueran el mayor emisor, pero que la cuestión necesitaba más estudios, o que medir las emisiones per cápita era una medida más justa para guiar las políticas. «Ahora estamos en el número uno mundial en volumen de emisiones», explicó Xie en conferencia de prensa en Pekín.

Aún así, los países ricos deberían liderar los recortes en emisiones, declaró Xie, ya que son los que más han contribuido a que los gases de efecto invernadero mantengan el calor solar dentro de la atmósfera, y deberían dar margen a los países más pobres para hacer crecer sus economías y sus emisiones. «China está tomando medidas con la esperanza de alcanzar el pico (de emisiones) lo antes posible», explicó Xie.

DIFÍCIL PACTO

Las autoridades chinas son sensibles ante este tema. Es posible que esa sea la razón por la que los comentarios de Xie no aparecen en la transcripción de la conferencia de prensa publicada en la página web del Gobierno chino, y que la agencia oficial Xinhua no ha recogido sus palabras.

Será difícil alcanzar un pacto contra el cambio climático que satisfaga a las economías emergentes como China o India y a las economías desarrolladas, que alegan que cualquier recorte de sus emisiones servirá de poco sin mayores esfuerzos del mundo en vías de desarrollo.

En 2009 las emisiones de China de dióxido de carbono alcanzaron las 7.500 millones de toneladas, una subida del nueve por ciento con respecto al año anterior, el 24 por ciento de las emisiones mundiales, de acuerdo con BP.

El enviado de Estados Unidos para el cambio climático, Todd Stern, declaró el mes pasado que se necesitaba un «nuevo paradigma» porque las naciones desarrolladas representan el 45 por ciento de las emisiones mundiales, pero China rechaza un límite internacional vinculante para sus emisiones por considerarlo injusto, ya que a lo largo de la historia no ha contribuido tanto a este problema y porque sus emisiones per cápita siguen siendo bajas.

Pekín apoya el Protocolo de Kioto como el tratado clave contra el cambio climático, bajo el que las naciones pobres, donde se incluye China, llevan a cabo acciones voluntarias y no vinculantes para recortar el crecimiento de las emisiones mientras se centran en su desarrollo.

Según Kioto, los países ricos aceptaron acordar objetivos legalmente vinculantes de reducción de emisiones, con la excepción de Estados Unidos, que rechazó el pacto.

Xie dijo que China quiere que la cumbre de Cancún haga progresos para aprobar un acuerdo para seguir reduciendo las emisiones, aunque Pekín insistirá en que los países ricos y pobres deben seguir teniendo condiciones y requisitos diferentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *