VALENCIA, 18 (EUROPA PRESS)

El Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) ha diseñado una calculadora de huella de carbono para la industria del plástico y su cadena de suministro que permite ahorrar a las empresas hasta un 30 por ciento en el gasto energético. Con esta novedosa herramienta, las empresas serán capaces de cuantificar la cantidad de emisiones de CO2 que liberan a la atmósfera debido a sus actividades cotidianas o a la comercialización de un producto, ha informado el organismo en un comunicado.

Eva Verdejo, responsable de la Línea de Negocio de Reciclado y Medio Ambiente de Aimplas, explica que “la calculadora de huella de carbono junto con otras herramientas de eficiencia energética, proporcionan a las empresas del sector del plástico los recursos necesarios para reducir su consumo energético, reducir sus costes y, por tanto, aumentar la rentabilidad de sus productos y procesos, así como ir preparándola para los cambios legislativos en materia de medio ambiente y energía, que se avecinan en el ámbito europeo”.

El cálculo de la huella de carbono de los procesos de producción y auxiliares proporciona grandes beneficios para las organizaciones. La huella de carbono cuantifica las emisiones de gases de efecto invernadero de una organización. Así, esto permite definir mejores objetivos, políticas de reducción de emisiones más efectivas e iniciativas de reducción de costes mejor dirigidas, todo ello consecuencia de un mejor conocimiento de los puntos críticos para la reducción de emisiones, que pueden ser o no de responsabilidad directa de la organización.

El consumo energético anual de la industria del plástico en España supone más de 350 millones de euros. Las empresas del sector del plástico que consideren planes de eficiencia y ahorro energético, como la calculadora de huella de carbono, pueden disminuir el coste de suministros hasta un 30 por ciento.

La industria europea del plástico está compuesta por más de 50.000 pymes que dan empleo a más de 1,6 millones de trabajadores. El consumo energético de esta industria se sitúa en 2,87 kWh por kg de producto.

Esta iniciativa se enmarca en el proyecto europeo “ENER-Plast”, en el que Aimplas ha participado junto a once socios representantes de ocho países europeos, motivados por el aumento del coste de la energía en los últimos años, y por la continua presión de la legislación en relación al cambio climático y las emisiones de CO2. Tras tres años de trabajo, ha finalizado ahora este proyecto, financiado por la Comisión Europea, en el marco del programa “Intelligent Energy-Europe”.

Como explica Eva Verdejo, “ENER-Plast se inició en el año 2007, con el objetivo de proporcionar a la industria del plástico y su cadena de suministro, la información, herramientas y recursos necesarios, para reducir su huella de carbono e impacto ambiental, a través principalmente, de la gestión de su energía”.

“En el sector del plástico existe una clara conciencia por la preservación del medio ambiente y por el ahorro de energía. Esto último, unido al fuerte incremento del coste energético, hace que, cada día, tanto en este sector como en otros se opte por la implantación de políticas de eficiencia y ahorro energético”, concluye Verdejo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *