La periodontitis se diagnostica más tarde y tiene una peor respuesta a los tratamientos en las personas que fuman

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

Las personas fumadoras tienen tres veces más riesgo de sufrir periodontitis, un trastorno crónico e irreversible que desintegra el hueso que sostiene los dientes en un proceso que el consumo de tabaco puede acelerar hasta por tres, en comparación con los no fumadores, según han afirmado los especialistas de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA).

Con motivo de la campaña «Cuida tus encías», los expertos en salud bucodental han querido poner de manifiesto la alta incidencia de este trastorno, considerado como la patología más frecuente en la población española con una prevalencia superior al 90 por ciento en un mayor o menor grado de afección.

En este sentido, bajo el título «Cuida tus encías…especialmente si fumas», la SEPA explica en un documento que los fumadores tienen mayores niveles de bacterias patógenas en el periodonto y presentan una disminución de las defensas de la encía frente al ataque bacteriano, lo que se asocia con un importante aumento en la susceptibilidad a sufrir una infección periodontal.

Tal y como explica el doctor Rafael Magan, vocal de la Junta Directiva de SEPA, «la encía del fumador recibe un menor aporte sanguíneo y de oxígeno, a la vez que disminuyen sus mecanismos defensivos contra las bacterias de la placa bacteriana, lo que justifica que estos patógenos dañinos produzcan una mayor destrucción del conjunto de elementos de sujeción del diente».

«También se ha observado un efecto perjudicial del tabaco sobre los fibroblastos (reduciéndolos), algo que puede tener impacto en el proceso destructivo y en la respuesta de curación», indica el vicepresidente de SEPA, el doctor David Herrera, quien añade que la respuesta al tratamiento periodontal básico (raspado y alisado radicular) y avanzado (cirugía periodontal) es hasta un 50 menor en los pacientes que fuman.

Respecto a la vascularización de la encía, los estudios demuestran que la densidad vascular no está afectada por el consumo de tabaco en la encía sana; sin embargo, cuando los tejidos están inflamados sí existen diferencias, observándose un número de vasos sanguíneos significativamente menor en las localizaciones inflamadas de fumadores en comparación con localizaciones inflamadas de no fumadores.

Además, los especialistas advierten de que la enfermedad periodontal se diagnostica más tarde y, por lo tanto, se comienza a tratar cuando está más avanzada en las personas que fuman. En opinión del doctor Herrera, esto podría deberse a que «la respuesta inflamatoria de los fumadores podría estar alterada debido a los efectos del tabaco en la vascularización, lo que, a su vez, podría explicar la reducción de signos inflamatorios y un menor sangrado en las encías de los fumadores».

LA PREVENCIÓN, LA MEDIDA MÁS EFICAZ

Dentro de su campaña para fomentar la prevención de las enfermedades de las encías en la población española, la SEPA ha puesto en marcha un «stand» en el Centro Comercial de La Vaguada (Madrid), en el que se ofrecen charlas sobre prevención a escolares y revisiones gratuitas a todos los interesados.

Durante la presentación de la campaña, el director general de Atención Primaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Antonio Alemany, ha destacado la importancia de la prevención como la «medida más eficaz» para «mejorar no sólo el pronóstico de las enfermedades periodontales, sino también el de otras muchas enfermedades de ámbito general».

Para Alemany, campañas como la de la SEPA «ayudan a fomentar la prevención y la promoción de la salud de los madrileños, especialmente entre los más jóvenes». En concreto, «esta actividad servirá para llamar la atención, tanto a los pequeños como a los adultos, sobre el papel de las encías en la salud bucodental, que no sólo depende de los dientes».

En este sentido, los especialistas recomiendan como principal medida de prevención el abandono del tabaco, ya que «en tan sólo cuatro o seis semanas empieza a recuperarse la revascularización de la encía, mejora la respuesta al tratamiento y se reducen progresivamente todos los riesgos y problemas asociados».

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