VALENCIA, 8 (EUROPA PRESS)

Un 67 por ciento de los niños que llegan a los servicios de urgencias hospitalarios han sido medicados por sus padres, según revela una tesis doctoral presentada por la doctora María Amparo López Ruiz en la Universidad CEU Cardenal Herrera.

Este trabajo, titulado “Análisis del uso de la medicación en población pediátrica que acude a un servicio de urgencias”, se ha realizado sobre 2.189 pacientes atendidos en el servicio de urgencias del Hospital Rey Don Jaime de Castellón durante un año, ha informado la institución académica en un comunicado.

El muestreo ha reflejado que, pese a que el 67 por ciento de los niños llegaban automedicados por sus padres, los efectos adversos registrados eran bajos, por tratarse sobre todo de uso de analgésicos y antitérmicos. La automedicación con antibióticos registrada ha resultado más baja que en el caso de los adultos.

En los casos de pacientes automedicados, el 28,4 por ciento estaban tomando una dosis inferior a la necesaria, puesto que los padres suelen administrar la misma dosis que en la última ocasión, sin tener en cuenta el aumento de peso de los niños. Las reacciones adversas registradas por estos casos de automedicación han sido menores que en el caso de fármacos administrados con receta médica, por tratarse de medicamentos de mayor riesgo que los analgésicos.

Entre los resultados de la investigación también destaca que el 6,9 por ciento de los niños atendidos estaba tomando medicamentos que no eran necesarios, sobre todo antibióticos en casos de infecciones víricas, con el consiguiente riesgo de generar resistencias en los pacientes. Un 10,4 por ciento de los pacientes pediátricos participantes en el estudio registraron reacciones adversas a fármacos, requiriendo ingreso hospitalario sólo el 0,6 por ciento de los casos.

MÁS CHICOS QUE CHICAS

Otro de los resultados llamativos del estudio de María Amparo López es que se registra un mayor número de niños que de niñas entre los pacientes pediátricos atendidos en Urgencias, especialmente entre 1 y 2 años de edad. Además, entre las reacciones adversas a fármacos registradas, los niños suelen sufrir más erupciones cutáneas, mientras que las niñas sufren más episodios de vómitos. Éstas reacciones adversas, junto a las diarreas, son las más frecuentes en los pacientes pediátricos.

La tesis de la doctora María Amparo López, dirigida por los doctores Lucrecia Moreno y Luis Salar, del departamento de Fisiología, Farmacología y Toxicología de la CEU-UCH, ha merecido la calificación de Sobrealiente “Cum Laude” por unanimidad de los miembros del tribunal, quienes han destacado la pertinencia y necesidad de investigaciones farmacológicas en la población infantil.

La investigación ha sido premiada recientemente en el último Congreso de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria, como la mejor presentación oral.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *