Esta plataforma «no tiene precedentes» en la historia de la investigación clínica española

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

El Consorcio de Apoyo a la Investigación Biomédica en Red (CAIBER) que ha realizado este miércoles la Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, ayudará a desarrollar medicamentos huérfanos, enfermedades raras y estudios de estrategia que «se quedan fuera de la investigación clínica porque no tienen interés comercial», según el jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y coordinador de la RECAVA, doctor Francisco Fernández-Avilés.

«Hay una serie de cuestiones de enorme importancia social para la ciudadanía que no se pueden estudiar porque no involucran productos explotables y, por lo tanto, lógicamente, la industria no está interesada», advierte en declaraciones a Europa Press, al tiempo que reconoce que «la participación de la industria ha permitido que la supervivencia de la ciudadanía en muchas enfermedades sea mayor gracias a innovaciones que no se podían haber realizado de no haber sido gracias a su esfuerzo».

Por tanto, a su juicio, la nueva plataforma de apoyo a la investigación biomédica en red es una «excelente» y «necesaria» noticia ya que constituye una «iniciativa sin precedentes en las historia de la investigación clínica española» que, además, ayudará a España a conseguir el liderazgo en esta materia.

«Hay un tejido asistencial en España que tiene una capacidad demoledora de investigación y que no se está aprovechada», pero con esta iniciativa «se plantea a nivel nacional una plataforma con un plan estratégico concreto que vértebra todos los grupos de investigación, organizados a través de las redes, y proporciona unas herramientas estructurales», afirma.

En definitiva, el CAIBER «aumenta la capacidad que tienen los centros de investigación para hacer ensayos clínicos, prioriza las necesidades de investigación para proporcionar ayudas especificas y avanzar en problemas de salud, y busca la internacionalización de la investigación española».

ESTIMULAR A LOS INVESTIGADORES

«Nunca ha habido una iniciativa de plataforma estatal de apoyo a la investigación clínica», por este motivo está convencido del futuro liderazgo de la plataforma que, además, servirá estimular a los investigadores que, hasta ahora, han tenido que desarrollar su trabajo «asumiendo unas dificultades y unos costes que son muy difíciles de asumir de manera independiente» y que, según ha explicado, «se basan fundamentalmente a la hora de trabajar en el heroísmo» y «en su capacidad de sacrificio».

En la mayoría de los casos deben compatibilizar ese esfuerzo con su trabajo en la consulta, en urgencias, y, «además, a cambio de nada». Sin contar que han de enfrentarse con problemas de tipo burocrático y logístico que «no tienen la capacidad de asumir personalmente ni de pagar». «Para todos los que nos dedicamos a esto de manera heroica el CAIBER es una buena noticia», apunta.

No obstante, reconoce que «la inactiva no es fácil» y «ha costado bastante tiempo montarla», y apuesta por una inversión continuada que la mantenga durante los próximos años. «Como en todo las cosas hay que montarlas, presentarlas, hacerse la foto y luego seguir en ellas y potenciarlas verdaderamente; no como un ejercicio de toreo de salón sino como un ejercicio serio de responsabilidad», advierte.

Para Fernández-Avilés esta nueva estructura necesitará «un esfuerzo continuado de inversión y de sacrificio que debe plantearse la Administración con una inversión no inferior a cinco diez año», o «hasta que esto se consolide». No obstante, recuerda que el CAIBER se plantea como una estructura con entidad jurídica propia en la que se pueden hacer muchos «ejercicios de imaginación» para la captación de fondos públicos, así como para conseguir inversión privada.

LA GENEROSIDAD DEL PACIENTE

Este consorcio pretende dotar a las estructuras que ya existen de investigación en España, en los hospitales, en las redes y en las estructuras de investigación en red, de apoyo a la investigación, fundamentalmente a la investigación clínica. Este tipo de investigación «desborda la capacidad de un centro, incluso de un país», pero es fundamental su desarrollo porque, como recuerda este experto a Europa Press, «es la fase final de la innovación en salud».

«La investigación clínica es sin duda el periodo más largo, complejo y caro de cualquier innovación, desde que se genera en la mente de alguien hasta que acaba convirtiéndose en un producto de salud», pero para su desarrollo «depende fundamentalmente de una cosa que es la generosidad de los pacientes».

El número de pacientes que puede requerir un ensayo clínico oscila entre 5.000 y 10.000 pacientes con una duración mínima del seguimiento de 3 años, con revisiones exhaustivas cada 3 o 6 meses. Por el mismo motivo, los ensayos clínicos superan las fronteras de las comunidades autónomas y del propio país que lo desarrolla y, precisamente, por este motivo la puesta en marcha del CAIBER tiene tanto interés para los investigadores, ya que se conseguirá la internacionalización de investigaciones priorizando la participación de expertos nacionales.

«España es el país preferido por casi todas las multinacionales para hacer un ensayo clínico, ahora lo que tenemos que hacer es aprovecharnos nosotros de eso», para «liderar proyectos de la industria pero con el liderazgo de los grupos españoles», concluye.

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