CHICAGO, 6 (Reuters/EP)

Los niños diagnosticados de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) a una edad temprana corren más riesgo de depresión y suicidio que otros adolescentes y los padres deben tomar la condición seriamente, indican investigadores estadounidenses.

Los expertos han señalado que el 18 por ciento de los niños de un estudio a los que se les diagnosticó TDAH entre los 4 y los 6 años padeció depresión en la adolescencia, una cifra 10 veces mayor que entre los jóvenes sin TDAH.

Y alrededor del 5 por ciento de los chicos con diagnóstico temprano de TDAH había pensado en suicidarse al menos una vez y eran dos veces más proclives que otros niños a haberlo intentado.

«Esta es otra buena demostración poderosa de que los padres no deberían desestimar el TDAH en la niñez temprana», dijo Benjamin Lahey, de la University of Chicago, quien trabajó en el estudio publicado en «Archives of General Psychiatry».

El TDAH es uno de los desórdenes mentales más comunes entre los niños y se estima que afecta a alrededor del 3 al 5 por ciento de los chicos a nivel mundial.

Los niños con TDAH son excesivamente activos, impulsivos y se distraen fácilmente, además de que suelen tener problemas en el hogar y en la escuela. No existe cura para el trastorno, pero los síntomas pueden controlarse con una combinación de medicación y terapia conductual.

Para el estudio, los investigadores de la University of Chicago y la University of Pittsburgh en Pennsylvania, siguieron hasta los 18-20 años a 123 chicos diagnosticados con TDAH entre los 4 y los 6 años.

El equipo comparó a estos niños con 119 pequeños de vecindarios y escuelas similares. Se controló a los participantes cada año durante los primeros cuatro, luego entre los 6 y los 9 años y entre los 12 y los 14.»Este es un estudio que (…) muestra que los niños diagnosticados entre los 4 y los 6 años (con TDAH) corren más riesgo de depresión y -hasta cierto punto- de suicidio durante la niñez tardía y la adolescencia», manifestó Lahey en una entrevista telefónica.

Los chicos con TDAH también son más proclives que otros a fumar y abusar de las drogas.

«Al menos algunos segmentos del público tienden a considerar el TDAH como algo demasiado menor como para tomarlo seriamente. Hay una sensación en algunos de que se trata de una «psiquiatrización» de la exuberancia normal», añadió el autor.

La semana pasada, investigadores británicos hallaron la primera evidencia directa de que el TDAH es un desorden genético, un descubrimiento que dijeron que ayudaría a disipar los mitos sobre que el trastorno se debe a la mala educación de los padres o a una alimentación elevada en azúcar.

«Creo que el mejor consejo que podemos dar (a los padres) es que tomen seriamente el tema y busquen ayuda rápidamente de un profesional de salud mental para poder ayudar a su niño a obtener el mejor resultado posible», recomendó Lahey.

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