El grafeno es un eficacísimo conductor de electricidad y calor especialmente delgado y resistente

ESTOCOLMO, 5 (EUROPA PRESS)

Los científicos de origen ruso Andre Geim (de nacionalidad holandesa) y Konstantin Novoselov (con doble nacionalidad rusa y británica) han obtenido el Premio Nobel de Física 2010 por sus «novedosos experimentos sobre el material bidimensional grafeno», un tipo de carbono ultrafino con diversas aplicaciones, según anunció este martes el Comité Nobel.

Andre Geim nació en 1958 en Sochi, en Rusia, y Konstantin Novoselov nació en 1974 en Nizhny Tagil, también en Rusia. Ambos pertenecen a la Universidad británica de Manchester. Según el comité, los dos físicos han mostrado que el carbono en una forma extremadamente delgada –del grosor de un átomo– tiene «propiedades excepcionales» en el mundo de la física cuántica.

«El grafeno es una forma de carbono. Como material es completamente nuevo, no sólo es el más delgado, sino también el más fuerte», señala el Comité Nobel en un comunicado. «Como conductor de electricidad es tan eficaz como el cobre, como conductor de calor supera a todos los materiales conocidos», prosigue.

«Es casi completamente transparente y tan denso que ni siquiera lo puede traspasar el helio, el gas atómico más pequeño», indica el texto. «El carbono, base de toda la vida conocida en la tierra, nos ha sorprendido una vez más», añade.

«PROPIEDADES ÚNICAS»

Según el comunicado, «Geim y Novoselov extrajeron el grafeno de una pieza de grafito como las que se encuentran en los lápices normales». «Utilizando una cinta adhesiva normal, consiguieron obtener una escama de carbono de sólo un átomo de grosor», asegura el Comité Nobel. Este descubrimiento se produjo a pesar de que «muchos consideraban imposible que un material cristalino tan delgado fuese estable».

«Con el grafeno, los físicos pueden ahora estudiar nuevas formas de materiales bidimensionales con propiedades únicas», señala el Comité Nobel. «Los experimentos que permite el grafeno suponen un punto de inflexión en los fenómenos de la física cuántica», agrega el comunicado.

«Asimismo, permite una gran variedad de aplicaciones prácticas, como la creación de nuevos materiales y la fabricación de aparatos electrónicos innovadores», afirma el comunicado. «Se prevé que los transistores de grafeno serán aún más rápidos que los actuales transistores de silicona y permitirán ordenadores más eficientes», precisa.

«Dado que es prácticamente transparente y un buen conductor, el grafeno es apropiado para la producción de materiales transparentes, como mamparas, paneles de luz y posiblemente células solares», añade.

Aparte, «mezclado con plásticos, el grafeno puede convertirse en un conductor de electricidad más resistente al calor y con una mecánica robusta». «Esta resistencia permitirá nuevos materiales muy fuertes que también sean delgados, elásticos y translúcidos», afirma el texto. «En el futuro, los satélites, los aviones y los automóviles podrían fabricarse con estos nuevos materiales combinados», concluye.

El galardón, dotado con 10 millones de coronas suecas (alrededor de un millón de euros) y concedido por el Comité Nobel para Física en la Real Academia Sueca de las Ciencias, es el segundo premio concedido este año.

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