Un parásito ha destruido hasta el 40% de algunas colmenas europeas desde 2000

BARCELONA, 26 (EUROPA PRESS)

Investigadores españoles han desarrollado un lector óptico que permite a los apicultores detectar a tiempo el patógeno que causa la muerte masiva de abejas, un fenómeno que desde el año 2000, cuando se descubrió, ha provocado la muerte de hasta el 40% en algunas colonias europeas de abejas de miel.

El proyecto, cuyo presupuesto ronda los 3,3 millones de euros y ha recibido 2,5 millones del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea (UE), se encuentra en fase de validación, a la espera de que el prototipo quede totalmente optimizado durante el otoño de 2011, ha explicado en declaraciones a Europa Press la coordinadora del estudio e investigadora del Centre de Recerca i Investigació de Cataluña (Cric), Irene González.

El patógeno «Nosema ceranae» –procedente de Asia y con capacidad para provocar más daño que el «Nosema apis», que ya existía en Europa–, se multiplica en el estómago de las abejas. Con el intercambio de comida entre ellas y su expulsión en forma de heces, se contamina toda la colmena.

El parásito debilita extremadamente a las abejas hasta causarles la muerte, pero mientras la reina puede reponer a las abejas muertas, lo único que se observa es una menor producción de miel. Cuando los apicultores advierten la infección es demasiado tarde y han desaparecido «miles» de abejas, lo que se denomina «Síndrome de Despoblaciomiento de las Colmenas».

La enfermedad presenta un desarrollo lento e irreversible a no ser que se trate con el antibiótico fumagilina, prohibido en la mayor parte de los países europeos por considerar que incumple los requisitos legales adecuados.

A la espera de que los laboratorios descubran otras alternativas terapéuticas o de manejo de las colmenas, la única solución pasa por la adopción de medidas higiénico sanitarias y de control de la enfermedad, para lo cual es necesario lograr una detección precoz.

González, que trabaja también con la agencia británica FERA e investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), además de asociaciones de apicultores y pymes, ha señalado que el prototipo está diseñado como un lector óptico de fluorescencia, que permite evaluar rápidamente los resultados obtenidos tras analizar el extracto de algunas abejas en un dispositivo similar a un test del embarazo.

PÉRDIDAS MILLONARIAS

A pesar de que Europa es el segundo productor de miel del mundo, tiene un déficit crónico de producción, puesto que consume el doble de las 174.000 toneladas que produce, según datos europeos. Las repercusiones por el «Nosema ceranae» han sido calculadas por las apicultores franceses en pérdidas superiores a los 1,5 millones de colmenas en los últimos años.

El problema no se centra solo en el descenso de la producción de miel, puesto que las abejas son un elemento indispensable en la polinización de hasta un tercio de las cosechas mundiales, según datos de Naciones Unidas (ONU), y juegan un papel crucial en la reproducción vegetal.

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