MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

Las crías de Osos panda que nacieron en el Zoo Aquarium de Madrid el pasado 7 de septiembre, están cumpliendo perfectamente las diferentes etapas de su desarrollo, pese a la dificultad que supone la crianza de mellizos, y han alcanzado ya los 15 días de vida, informó hoy el Zoo.

La madre, Hua Zui Ba, cuida “magníficamente” a los pequeños sin presentar ningún tipo de cambio hacia uno u otro, cuando los cuidadores les intercambian cada 3 horas para que se alimenten y gocen del calor maternal.

El tiempo que pasan fuera del regazo materno y gracias a la cesión que ha hecho Draguer-Caleo, las crías ocupan una incubadora dotada de las prestaciones más avanzadas en el campo de la Neonatología, ya que entre otros parámetros, es imprescindible controlar la temperatura y humedad, dentro de algunos de los factores determinantes en su desarrollo.

En el tiempo que ha transcurrido desde su nacimiento, las crías han cambiado visiblemente. Cuando se cumplió la primera semana de vida, aparecieron las primeras manchas negras alrededor de los ojos, en los hombros y en las orejas . Ahora, con los 15 días cumplidos, pesan 365 y 337 gramos cada uno y lucen como auténticos pandas, con las patas anteriores y posteriores negras, y todo el pelaje en general mucho más denso. Además, las manchas de los ojos que antes eran redondas, ya son oblongadas.

Las crías y su madre son vigiladas día y noche por un equipo de tres personas. A los pequeños se les hace un seguimiento veterinario exhaustivo, con chequeos todas las mañanas. Sus cuidadores les pesan varias veces al día, al igual que se les toma la temperatura en distintos momentos de la jornada. Todo los datos se anotan minuciosamente en un diario que se comparte con el Centro de Cría de Panda Gigante de Chengdu-China.

Por su parte, Hua Zui Ba sigue comportándose como una “buenísima madre” que atiende a sus pequeños tiernamente y los mantiene en todo momento pegados al pecho, según fuentes del Zoo Aquarium. En cuanto a su alimentación, los veterinarios han decidido que para apoyar el esfuerzo extra que supone criar a dos animales, se le suministre un suplemento de proteínas, vitaminas y calcio. Además, como capricho adicional y para distraerla cuando intercambian a las crías, se le ha incorporado a la dieta uvas, una de sus frutas favoritas.

Aunque todavía la madre y las crías están aisladas, el Zoo Aquarium de Madrid está ultimando los preparativos para que próximamente los visitantes puedan ver a las crías en su incubadora.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *