MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Las plantas recogidas hace hasta 150 años por recolectores de la era victoriana británica y conservadas por millones en las colecciones de plantas de todo el mundo podrían convertirse en una poderosa fuente de información para el estudio del cambio climático, según un estudio de las universidades de East Anglia, Kent, Sussex y los Jardines Botánicos Reales. El estudio se publica en la revista «Journal of Ecology» de la Sociedad Británica de Ecología.

Los investigadores muestran que las plantas prensadas hace hasta 150 años cuentan la misma historia sobre las primaveras más cálidas por un florecimiento más temprano al igual que las observaciones de campo realizadas más recientemente.

Los investigadores examinaron 77 especímenes de orquídea «Ophrys sphegodes» recogidos entre 1848 y 1958 y conservadas en los Jardines Botánicos Reales de Kew y el Museo de Historia Natural en Londres. Debido a que cada especimen contiene detalles de cuándo y dónde se recogieron, los investigadores fueron capaces de emparejar estos datos con los registros de la oficina de meteorología para examinar cómo las temperaturas medias en primavera afectaron el florecimiento de las orquídeas.

Después, los investigadores compararon estos datos con observaciones de campo del punto álgido de floración de las mismas especies de orquídeas en la reserva natural de Castle Hill en East Sussex entre 1975 y 2006. Descubrieron que la respuesta del tiempo de floración con la temperatura era idéntica tanto en los especímenes de los herbarios y los datos de campo. Tanto en las plantas prensadas como en las observaciones de campo, la orquídea floreció 6 días antes por cada grado centígrado de aumento en la temperatura media de la primavera.

Los resultados son la primera prueba directa de que las plantas prensadas en las colecciones de los herbarios pueden utilizarse para estudiar las relaciones entre la fenología y el cambio climático cuando los datos de campo no están accesibles, como casi siempre sucede.

Según explica Karen Robbirt, de la Universidad de East Anglia y responsable del estudio, «los resultados de nuestro estudio son apasionantes porque la respuesta de floración a la temperatura de la primavera eran muy similares en las dos fuentes de datos independientes. Esto sugiere que las colecciones de plantas prensadas podrían proporcionar información adicional valiosa para los estudios de cambio climático».

Los investigadores descubrieron que la respuesta a la floración con respecto a la temperatura de la primavera ha permanecido constante, a pesar del aumento acelerado en las temperaturas desde 1970. «Esto nos proporciona cierta confianza en nuestra habilidad para predecir los efectos del posterior calentamiento sobre los tiempos de floración».

El estudio abre nuevos usos para los 2.500 millones de especímenes de plantas y animales que se conservan en las colecciones de historia natural en los museos y herbarios. Algunos especímenes se remontan al tiempo de Lineo, quien diseñó el sistema de denominación de plantas y animales, hace 250 años.

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