SEVILLA, 6 (EUROPA PRESS)

Las consejerías de Medio Ambiente y de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía invertirán hasta 2012 un total de 954.739 euros en la recuperación de la anguila europea (Anguilla anguila), especie catalogada como “en peligro crítico” por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN).

De este modo, según recoge el Plan de Gestión de la Anguila en Andalucía, al que tuvo acceso Europa Press, la Junta destinará hasta 2012 un total de 704.739 euros a través de la Agencia Pública de Medio Ambiente y Agua a la puesta en marcha del Programa de Recuperación de la Anguila en Andalucía; mientras que, mediante convenio con la Universidad de Córdoba, se llevarán a cabo estudios de seguimiento y control de la especie, para lo que se contará con un presupuesto de 250.000 euros hasta 2011.

El plan, que fue presentado por la Junta de Andalucía el pasado mes de julio ante el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) –junto con el de las otras once CCAA implicadas en la gestión de la especie– para su evaluación por parte de la Comisión Europea, contempla una moratoria de 10 años en la pesca de la anguila en aguas marítimas interiores y continentales, así como una reducción del esfuerzo de pesca del 100%.

Por ello, la venta de anguilas estará prohibida durante este periodo, a excepción de las capturas casuales producidas por las tomas de agua en las instalaciones de acuicultura y aquellos casos en los que la Junta conceda autorizaciones justificadas por el adecuado cumplimiento del Plan de Gestión y siempre bajo convenio.

No obstante, las instalaciones de acuicultura tendrán que devolver

a los lugares estipulados por la Consejería de Medioambiente un tanto por ciento de las capturas que tenga un tamaño menor de 12 centímetros para repoblar, a razón del 35 por ciento en el primer año (2011) que irá aumentando de forma progresiva hasta alcanzar el 60 por ciento el 31 de julio de 2013.

El 40 por ciento restante se podrá comercializar bajo convenio con la Administración ambiental excepto en las épocas del año en la que las angulas presenten su mejor índice de condición (entre octubre y diciembre), pues estas angulas serán utilizadas en su totalidad para repoblación.

Por otro lado, tal y como recoge el Plan de Gestión, dada la situación en la que se encuentra la especie, cuya población se ha reducido en un 98 por ciento en la cuenca del Guadalquivir, se propone recalificar la categoría de conservación, que actualmente posee la especie en el Libro Rojo de los Vertebrados de Andalucía de “Riesgo Menor-Casi Amenazada” por la de “En peligro crítico”, así como incluirla en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas en la categoría “Especies en peligro de extinción”.

GESTIÓN EN EL GUADALQUIVIR

Uno de los aspectos en los que hace hincapié el Plan de Gestión es que, tal y como reconoce la propia Administración, “hay un desconocimiento casi total” de las poblaciones de la anguila europea en las cuencas en las que se distribuye: la Atlántica, la Mediterránea y la del Guadalquivir, salvo en el caso de ésta última, de la que se dispone de algunos datos, aunque “muy escasos aún debido a la situación “alegal” del sector”.

En el caso de la Unidad de Gestión del Guadalquivir, con una extensión de 57.014 kilómetros cuadrados, el principal problema de la anguila es la pérdida de hábitat debido a los obstáculos al tránsito fluvial, que hacen que la especie haya perdido el 88 por ciento de superficie, así como la contaminación por metales pesados, mercurio o plomo.

Asimismo, las mayoría de las artes de pesca que se emplean son “ilegales y muy dañinas”, con redes ilegales con luz menor de 1 milímetro denominadas “mosquiteras” utilizadas en la pesca furtiva nocturna, y se realizan en la zona de cría y engorde de no menos de 25 especies que se explotan comercialmente en el Golfo de Cádiz, siendo las más afectadas el boquerón, la baila y la sardina.

Así, la captura de cada kilogramo de angulas supone la pérdida de 66 kilos de otras especies, unos 500.000 individuos de 37 especies entre macroinvertebrados y peces.

A ello, hay que unir el hecho de que, en la actualidad, “todo el transporte y comercialización de angulas del Bajo Guadalquivir se realiza sin las medidas higiénico-sanitarias establecidas por la Ley”, tal y como señala el documento.

Además, la totalidad de las embarcaciones dedicadas actualmente a la captura de angulas en el Guadalquivir, entre 125 y 150, son ilegales y su legalización es “imposible al estar cerrada por la UE la lista de terceras embarcaciones dedicadas a la captura comercial de especies acuícolas”.

ÁREAS DE REPOBLACIÓN

La repoblación de anguilas en el Guadalquivir se llevará a cabo en

las áreas más productivas dentro de la cuenca, que tengan

libre acceso al mar y donde la mortalidad por factores humanos sea mínima, o sea que no haya una pesquería de anguilas en la zona y no existan centrales hidroeléctricas aguas abajo, a menos que las turbinas hayan sido suficientemente enmalladas y exista una alternativa segura hacia el mar.

En el Guadalquivir esto sólo existe en las cuencas de los ríos que fluyen por debajo de la presa de Alcalá del Río, por lo que habrá que seleccionar áreas en los ríos Guadaira, Rivera de Huelva y Guadiamar.

Asimismo, para asegurar el máximo beneficio posible para la especie, en las zonas repobladas la pesca de anguilas debe estar prohibida y dependiendo de la intensidad, la pesca deportiva también.

Por otro lado, el Plan de Gestión establece que para lograr el cumplimiento de los fines perseguidos con el presente plan, la Junta otorgará ayudas destinadas a compensar los efectos del abandono de la pesca de la anguila europea y de las artes destinadas a su captura, así como otras destinadas a la recuperación de las poblaciones de la anguila.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *