MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

Los bancos de medusas que llegan habitualmente en verano al litoral español ha sido menores este año, “salvo en algún caso puntual en determinadas zonas”, lo que confirma las previsiones de los expertos realizadas al comienzo de la estación, según ha afirmado el experto del Instituto Español de Oceanografía Ignacio Franco.

Además, ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que cuando no llegan muchos ejemplares de la medusa”pelagia noctiluca” (especie de alta mar y la más dolorosa del Mediterráneo), tal y como ha ocurrido este verano, suele estar concentrada a principios de la estación en Cataluña y Baleares, “desplazándose hacia el sur a lo largo del verano”. Así, ha indicado que se han dado conflictos puntuales en Gandía (Valencia) y Denia (Alicante).

“Después la mancha de medusas bajó hacia el sur y provocó algunos problemas en Guardamar del Segura (Murcia), el fin de semana pasado en la localidad murciana de Mazarrón y en el sur de Alicante”, ha explicado, al tiempo que añade que durante este mes puede haber problemas en Andalucía “si hay personas en las playas”.

CARABELAS PORTUGUESAS EN EL CANTÁBRICO

Por otro lado, ha indicado que el Cantábrico ha sido la zona más afectada por las medusas debido al alto número de “carabelas portuguesas” y a que sus picaduras –este año ha habido muchas– tienen síntomas parecidos a los de un envenenamiento: mareos, vértigos, vómitos, taquicardia o desvanecimientos.

“Este tipo de medusa tiene un flotador y se desplaza con el viento “mucho más rápido que una medusa que avanza bajo el agua”, ha explicado. Asimismo, ha precisado que todos los años aparecen por el Estrecho, van a Málaga y llegan hasta el norte de Alicante en junio. Durante el recorrido de este año, ha apuntado, ha habido entre 50 ó 60 avistamientos de “carabelas portuguesas” –habitualmente en grupos–, frente a la docena del año anterior.

“CARIPDEA MARSUPIALIS”

En lo referido a otros tipos de medusas, Franco ha afirmado que este año se está viendo en Denia uno concreto que había aparecido en las dos últimas temporadas: la “cubomedusa” “caripdea marsupialis”. Según el experto, esta variedad se caracteriza por ser cúbica y por tener tentáculos que salen de sus esquinas. También ha comentado que su picadura es más dolorosa que la de la “pelagia nocticula”, pero menos que la de “carabela portuguesa”, aunque hay muy pocas picaduras. “Causa más alarma de lo que realmente ocurre”, ha matizado.

Además de avistarse en Denia, este año se ha visto este tipo concreto de especie –originaria del Mar Rojo– en otras zonas, lo que, a su juicio, puede ser un signo de problemas en los próximos años. “Todas las “cubomedusas” se caracterizan por los vestigios de ojos y se supone que detectan intensidades de luz”, ha comentado, al tiempo que añade que esta especie es la única “cubomedusa” de todas las medusas que se pueden ver en el Mediterráneo y evita el contacto con las personas.

Por último, ha indicado que esta variedad tiene la peculiaridad de que posee unos vestigios de ojos, y parece que ve a las personas y evita el roce. “Se puede dar la circunstancia de que está la playa llena de gente y no pican porque evitan a las personas”, ha comentado. En cambio, ha advertido de que si alguien realiza una actividad más rápida, puede picar, “pero si una persona no se desplaza muy rápido no suele hacerlo”.

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