Asocian la disfagia con estancias hospitalarias largas

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

La dificultad para tragar, conocida como disfagia, está asociada con estancias hospitalarias largas entre los pacientes con cualquier diagnóstico, y es además, cada vez más frecuente a mayor edad y es un indicador de mal pronóstico, según un informe de la Facultad de Medicina Mount Sinai en Nueva York, Estados Unidos, y publicado en «Archives of Otolaryngology-Head & Neck Surgery».

Las consecuencias de la disfagia pueden ser muy profundas, aunque la nutrición, hidratación, calidad de vida y la soledad pueden hacerla aparecer, la aspiración –especialmente si no se reconoce inmediatamente– puede ser el principal factor que precipite una bajada en los resultados del paciente.

En el estudio dirigido por el doctor Kenneth W. Altman se han analizado datos extraídos de la Encuesta Nacional de Altas Hospitalarias de 2005 y 2006, para evaluar la presencia de la disfagia y las condiciones médicas más recurrentes. Así, se centraron en la demografía, las enfermedades asociadas, la duración de la estancia y el tipo de enfermedad y muerte.

Durante el período de tiempo estudiado, se registraron más de 77 millones de admisiones hospitalarias, de las cuales 271.983 fueron asociadas con esta problemática. «La disfagia ha sido lo más asociado con desórdenes de fluidos y electrolitos, enfermedades de esófago, infarto, neumonía por aspiración, infección del tracto urinario y fallo del corazón».

LOS MAYORES DE 75 TIENEN EL DOBLE DE RIESGO

Además, ser mayor de 75 años dobla el riesgo de sufrirla. La media de días por paciente con disfagia en el hospital fue de 4,4, mientras que la mayor parte de los enfermos permanecen 2,4 días, un 40 por ciento menos. Asimismo, los pacientes que acuden a rehabilitación tienen 13 veces más de morir durante su hospitalización si tenían disfagia, la condición también se asoció con mayor riesgo de muerte entre los pacientes con trastornos de disco intervertebral y las enfermedades del corazón.

«Mientras que la disfagia se produce en sólo una pequeña parte de los pacientes hospitalizados, el impacto en los recursos hospitalarios es sustancial», han concluido los autores. Por ello, han recomendado «la identificación precoz de la disfagia en pacientes hospitalizados, especialmente en aquellos con trastornos comórbidos de alto riesgo tales como la edad, accidente cerebrovascular, deshidratación, desnutrición, las enfermedades neurodegenerativas, la neumonía, la enfermedad cardiaca y la necesidad de rehabilitación».

«El plan de atención en estos pacientes debe incluir una evaluación adecuada, la intervención temprana con terapia adecuada y medidas de aspiración y la consideración de la alimentación parenteral o suplementos de opciones en la población de alto riesgo», han señalado.

Los investigadores han concluido que «más investigación clínica para hacer frente a las vías clínicas y los resultados en estas poblaciones podría ayudar a mitigar los efectos negativos tanto clínicos y económicos de esta condición potencialmente devastadora».

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