Detectan el rastro de una nutria en el Delta del Ebro 40 años después de su desaparición

Su retorno podría causar “conflictos” con colonias de aves y pescadores

BARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)

Técnicos del Parque Natural del Delta del Ebro y del Servicio de Fauna de la Conselleria de Medio Ambiente de la Generalitat han detectado el “primer rastro seguro” de una nutria en el interior del Parque, lo que supone la primera observación de este tipo desde la desaparición del mustélido, hace 40 años.

Las huellas, documentadas en la punta de la Banya, evidencian la presencia del animal en la zona más baja del Ebro, por lo que los expertos auguran que podría volver a colonizar la zona en menos de una década, lo que permitiría al Parque recuperar uno de los elementos “emblemáticos” de su fauna.

En una publicación del Parque Natural del Delta del Ebro a la que ha tenido acceso Europa Press, los técnicos precisan que la observación realizada en junio es la culminación a un proceso de recuperación experimentado sucesivamente en el curso del Ebro hasta Tortosa (Tarragona), así como en torrentes de la fachada litoral del macizo del Port y en el río Sènia.

“Finalmente tenemos la evidencia del primer individuo en el Parque”, subraya la publicación, que además se ha producido en la zona más lejana de su punto de entrada, por lo que consideran que “sin duda” se detectarán más individuos.

En este sentido, anuncian que a partir de la próxima primavera se iniciará un programa específico de monitorización de la especie, puesto que los expertos señalan que el animal puede causar “conflictos potenciales” con colonias de aves acuáticas y pescadores de la zona.

Los técnicos consideran que dicha monitorización permitirá avanzarse a las interacciones que se pueden generan con los aficionados a la pesca, aunque el impacto de la nutria sobre los peces sea “incomparablemente menor” del que provocan las aves que se alimentan de peces.

Por ello, aseguran que el principal conflicto podría deparar la muerte de nutrias, afectadas por alguno de los aparejos de pesca que se utilizan. Además, inciden en que la nutria precisa de agua dulce para limpiar su piel, por lo que si bien se puede observar en los tramos finales del Ebro, será difícil que se establezca de forma permanente en zonas con mayor salinidad.

El mustélido “no es un depredador habitual de aves”, subrayan, aunque en colonias densas puede encontrar mucha facilidad para alimentarse y “generar daños en especies amenazadas”. En cualquier caso, los técnicos recuerdan que en otras zonas de Cataluña como los humedales del Empordá no se ha producido ningún conflicto entre nutrias y aves.

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