Brasil, el único país no europeo a las puertas de entrar a formar parte del Observatorio Europeo Austral (ESO)

MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

Brasil es el único país no europeo a un paso de convertirse en un miembro más de los catorce europeos que conforman el Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés) y de participar en el proyecto de construcción del Telescopio Espacial Extremadamente Grande (E-ELT, por sus siglas en inglés).

Así lo ha explicado en entrevista a Europa Press el responsable de prensa de la ESO en España, Miguel Mas Hesse, al tiempo que ha apuntado que «esta puerta se abrió» cuando la organización europea se encontraba barajando entre instalar el E-ELT en España o en Chile, la apuesta sudamericana que Brasil estaba dispuesta a financiar.

«Se está negociando que forme parte de la ESO como socio y, si finalmente sale adelante, aportaría una cuota bastante elevada para financiar el telescopio. Brasil está dispuesto a entrar y a participar en todas las actividades, sería el único país no europeo que formaría parte de la ESO porque Chile no es miembro como tal, aunque acoge las instalaciones», ha señalado.

En este sentido, Mas ha detallado que el proyecto del E-ELT mantiene de momento los plazos previstos y ahora mismo se está terminando el estudio técnico teniendo en cuenta la ubicación definitiva de la instalación en el Cerro Armazones (Chile).

De hecho, ha apuntado que para finales de 2010 estará finalizado el estudio técnico junto al correspondiente plan económico para el desarrollo del Telescopio Extremadamente Grande y esperan que a principios de año el «Council» o Consejo de la ESO decida el inicio de las obras. «Para ello debe ser aprobado por todos los países el plan económico, aunque la planificación sigue su curso», ha puntualizado.

En esta línea ha explicado que todos los países participan en su construcción de acuerdo con su PIB relativo, de forma que, de acuerdo con los estatutos de la ESO, cuando se decida cómo hacer el pago se repartirá entre todos los países.

«Después hay algunas partidas de las que todavía se desconoce cómo se van a pagar, si prorrateadas o como contribución adicional. Una vez se apruebe el proyecto se publicarán los contratos industriales. En principio en los estatutos de la ESO no se dictamina que las empresas de un país tengan que salir o no elegidas directamente», ha agregado.

«La licitación de los contratos se realiza por concurso público, con competencia abierta. La contribución adicional de algunos países sí podría realizarse en especie, proporcionando directamente elementos del telescopio gestionados por cada país», ha subrayado.

E-ELT: SIETE AÑOS DE OBRAS

Si todo va bien, a comienzos de 2011 comenzará a construirse el telescopio, estimádose que las obras duren seis ó siete años. Así, a partir de 2018 vería su primera luz, es decir, el telescopio estaría semi-operativo para comenzar poco a poco a hacer ciencia, teniendo en cuenta las salvedades, en función del presupuesto y de la disponibilidad de los países «porque la crisis está influyendo en todos los países».

El Observatorio Europeo Austral es la principal organización astronómica intergubernamental en Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Es apoyado por 14 países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza.

ESO desarrolla un programa enfocado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos.

También, cumple un rol principal en promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera tres emplazamientos únicos de observación en Chile: La Silla, Paranal y Chajnantor.

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