Hiraldo (CSIC) lamenta que el ser durante 30 años «Reserva de la Biosfera» no haya supuesto para Doñana «más fondos»

Organizaciones ecologistas piden que se amplíe la consideración de reserva a todo el espacio natural de Doñana, y no sólo a ciertas partes

SEVILLA, 2 (EUROPA PRESS)

El director de la Estación Biológica de Doñana (EBD) y delegado del CSIC en Andalucía, Fernando Hiraldo, ha lamentado este viernes, con motivo del XXX aniversario de la declaración de la Reserva de la Biosfera de Doñana, que la consideración del Espacio Natural como tal no haya supuesto «más fondos e inversión» con la que seguir avanzando en su conservación.

En declaraciones a Europa Press, Hiraldo aseguró que «desgraciadamente, los conceptos de Reserva de la Biofesta no se aplican en Doñana ni en otro muchos sitios», por lo que dijo no saber «hasta qué punto esta «etiqueta» ha repercutido de forma directa en la conservación de Doñana».

Sobre todo, incidió, «porque hoy ser Reserva de la Biosfera no da fondos como para que se cumplan los criterios que establecen esta consideración y que buscan un mayor conocimiento científico y un mayor desarrollo sostenible» en la zona.

Pese a ello, afirmó que hay que «estar orgullosos de lo conseguido hasta el momento» porque, en su opinión, «la situación de Doñana ha mejorado mucho» en las últimas décadas, cuando se han conseguido recuperar algunas especies amenazadas como el avetoro o el morito común.

«Está claro que Doñana, desde que se protegió, ha mejorado mucho y ha podido eliminar las grandes amenazas como las carreteras costeras, o los intentos que hubo por urbanizar la parte sur», resumió.

«DOÑANA TUVO PROBLEMAS, LOS TIENE Y LOS TENDRÁ»

Con todo, y pese a definirse como «optimista» ante el panorama actual de Doñana, Hiraldo no dudó en reconocer que el Espacio Natural «tuvo problemas, los tiene y los va a seguir teniendo porque está en una llanura cultivable, al final de un río y con una playa maravillosa, y con muchas miles de personas a su alrededor que necesitan comunicarse y tener carretreas o tener agua y agricultura».

Estos problemas, opinó, son los «verdaderos retos» a los que se enfrenta Doñana en su futuro más próximo. La ventaja es que «los problemas que ahora tenemos ya los conocemos y, por lo tanto, sabemos cómo abordarlos».

FALTA UNA DELIMITACIÓN ADECUADA

Por su parte, las organizaciones Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF advirtieron al respecto que, treinta años después de la catalogación de Doñana como Reserva de la Biofesra, «aún sigan sin aplicarse en la zona los criterios básicos del programa «Hombre y Biosfera» para hacer compatibles conservación y desarrollo».

Según los ecologistas, en estas tres décadas se ha avanzado «muy poco en poner en marcha la Reserva de la Biosfera de Doñana ya que todavía no cuenta con los elementos imprescindibles para ello, como son una delimitación adecuada, una zonificación en consonancia con las múltiples funciones de las reservas de la biosfera, un plan de gestión, un comité de gestión y un proceso de planificación participativo».

De hecho, criticaron, «se trata de una reserva que no se ha adaptado a la Estrategia de Sevilla (aprobada en 1996) ni al Plan de Acción de Madrid (2008-2013), ni al Plan de Acción de Montseny (2009-2013)», todas ellas, «normas básicas a nivel mundial que regulan las Reservas de la Biosfera».

Por ello, pidieron, entre otras cuestiones, que los límites de esta reserva de la Biosfera «coincidan básicamente con los del Espacio Protegido» ya que el hecho no estar así concebido en la actualidad «ha servido de coartada para no asumir la responsabilidad de poner en marcha el programa «Hombre y Biosfera» desarrollado por la Unesco para estas zonas», explicaron.

También Hiraldo coincidió en este planteamiento y aseguró que «la no inclusión del resto de la Doñana protegida en la Reserva de la Biosfera no tiene sentido». Según recordó, «esto lo pidió la Junta de Andalucía en 2002, cuando Melindo Castro era el director de Espacios Protegidos, y fue el Ministerio de Medio Ambiente el que puso reticencias». Por ello, abogó por «volver a solicitarlo».

Para las organizaciones ecologistas, la ampliación de la Reserva de la Biosfera de Doñana hasta comprender todo el territorio que abarca el Plan de Ordenación Territorial del Ámbito de Doñana supondría «una muy buena oportunidad para integrar conservación y desarrollo, acabando con el enfrentamiento entre ambos conceptos que la zona arrastra desde los años 60».

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