Un estudio mundial muestra que la endometriosis reduce en diez horas semanales la productividad laboral de las mujeres

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

La endometriosis produce una reducción de cerca de 10 horas de la productividad laboral entre las mujeres que padecen este trastorno, según los resultados del Estudio Global sobre la Salud de la Mujer (GSWH), presentado este lunes en la XXVI Conferencia Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología.

Según ha explicado uno de los responsables de la investigación, Kelechi Nnoaham, del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Oxford, Reino Unido, la pérdida de productividad laboral entre las mujeres con endometriosis que trabajan se evalúa «en diez horas semanales, frente a siete horas semanales en las mujeres aquejadas de otros trastornos».

Esto se debe principalmente, «a una menor productividad, más que al absentismo», ha indicado el investigador. Además, ha señalado que los síntomas dolorosos del trastorno también afectaron significativamente a las actividades no laborales, como las tareas domésticas, el ejercicio, el estudio, las compras y el cuidado de los niños.

«A través de sus síntomas, la endometriosis deteriora la calidad de vida en todas las áreas cubiertas por el Formulario Abreviado (36) de la Encuesta de Salud (SF-36), una herramienta normalizada que mide la calidad de vida relacionada con la salud, con exclusión de la funcionalidad física y la salud mental. Cuando los síntomas se agravan, la calidad de vida empeora», ha explicado Nnoaham.

Los investigadores también han observado que desde que las mujeres acuden por primera vez con los síntomas a su médico de atención primaria hasta que se les diagnostica el problema transcurre un promedio de siete años y, además, tienen que pasar por una media de 6,7 consultas antes de que las deriven a un especialista.

EN EL MUNDO, 176 MILLONES DE MUJERES VEN AFECTADAS SU VIDA DIARIA

Nnoham ha afirmado que los resultados de este estudio multicéntrico «ayudarán a arrojar luz sobre el sufrimiento no reconocido hasta ahora de alrededor de 176 millones de mujeres de todo el mundo cuyas vidas diarias se ven afectadas por la endometriosis».

En este sentido, ha explicado que ya era conocido que las mujeres con dolor pélvico crónico declaran tener una peor calidad de vida, pero el GSWH ha sido el primer estudio en evaluar si a las mujeres que padecen un dolor pélvico relacionado con la endometriosis, éste les afecta de forma distinta a las que tienen dolor pélvico debido a otras causas o a causas no identificables, cosa que ha confirmado nuestro estudio».

Para la realización del estudio, Nnoaham y sus colegas reclutaron 1459 mujeres de entre 18 y 45 años de edad, pacientes de 14 centros situados en diez países de los cinco continentes que han participado en el Estudio Global sobre la Salud de la Mujer (GSWH).

Todas las mujeres tenían programada una laparoscopia a raíz de unos síntomas que apuntaban a endometriosis. Se excluyó a las mujeres con un diagnóstico previo de endometriosis. Así, se pidió a las participantes que rellenaran un cuestionario exhaustivo sobre sus síntomas y el impacto de los mismos en su vida cotidiana. Tras el diagnóstico quirúrgico, se analizaron los cuestionarios en función de si las mujeres habían sido diagnosticadas de endometriosis u otros trastornos. Las mujeres a quienes no se les diagnosticó endometriosis sirvieron de control.

Los resultados «plantean muchas preguntas en materia de investigación», ha señalado la epidemióloga genética y científica experimentada del Wellcome Trust Centre for Human Genetics la doctora Krina Zondervan.

Así, ha planteado cuestiones como por qué la endometriosis afecta de forma distinta a diferentes mujeres o si el impacto de los síntomas cambia una vez que se dispone del diagnóstico.

Además, ha resaltado la importancia de que «ahora es posible basarse en estos resultados para buscar la manera de mejorar la experiencia del diagnóstico y del proceso de tratamiento de las mujeres». Los registros de datos resultantes del GSWH «servirán de referencia para los estudios en curso y los que se acometan en el futuro, así como para investigaciones biológicas sobre los orígenes de la endometriosis y los marcadores de diagnóstico de la misma», ha afirmado.

Igualmente, ha señalado que espera que este estudio «subraye la necesidad de una mayor sensibilización, de acortar el tiempo de diagnóstico, mejorar la atención y aumentar la financiación en investigación para encontrar mejores tratamientos para esta penosa dolencia».

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