La UPV aplica un método para reducir las partículas del aire que causan enfermedades respiratorias

VALENCIA, 3 (EUROPA PRESS)

Un equipo de investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Animal de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) ha participado en un proyecto para reducir el material particulado del aire en zonas ganaderas, con el objetivo de evitar enfermedades cardiovasculares y respiratorias tanto en animales como en seres humanos, según informó hoy esta institución académica.

Se trata de una técnica que reduce las partículas que se encuentran suspendidas en el ambiente mediante la ionización del aire. Estas partículas pueden estar compuestas por muchos tipos de contaminantes y se definen como una mezcla compleja de partículas sólidas o líquidas en suspensión con diferentes características físicas, químicas y biológicas.

La coordinadora del proyecto, María Cambra-López, explicó que esta técnica ya existía pero por primera vez ha sido evaluada de forma integrada en granjas de pollos y se ha podido probar su efecto sobre el material particulado emitido por las granjas de pollos y los efectos colaterales sobre otros contaminantes como amoniaco, olores y microorganismos.

Este proyecto se enmarca en la línea de investigación de contaminación atmosférica procedente de ganadería, es decir, gases, olores y partículas. Como comenta Cambra-López, «las partículas suspendidas en el aire y provenientes de explotaciones ganaderas, como por ejemplo, escamas de piel, plumas, pelo, pienso o material fecal, tiene riesgos para la salud del ser humano ya que pueden provocar alergias, enfermedades cardiovasculares y del aparato respiratorio y reducir la esperanza de vida, como se ha demostrado en numerosos estudios a corto y largo plazo».

Además, estas partículas son nocivas para el medio ambiente y también suponen riesgos para los propios animales de las explotaciones ganaderas que al inhalarlas pueden provocarles problemas de salud, afectando al rendimiento productivo y, en consecuencia, llevar a una pérdida económica al ganadero.

Las industrias de combustión, el transporte y las actividades agrarias, -entre ellas la ganadería-, son en España las tres principales fuentes de emisión de partículas al aire.

En la Comunitat Valenciana, las principales concentraciones de explotaciones ganaderas se encuentran en zonas rurales de Castellón y el interior de Valencia. Cuanto más pequeñas son las partículas, más perjudiciales son para la salud, puesto que pueden penetrar más profundo en el aparato respiratorio, pudiendo llegar hasta los alveolos pulmonares. De hecho, se ha detectado una mayor frecuencia de enfermedades respiratorias en el personal que trabaja en granjas intensivas avícolas y porcinas de Europa, que en otros ambientes, indicó.

OBJETIVOS

Dentro del sector agrario, el 70% de las emisiones de partículas proviene de la ganadería, en especial de explotaciones avícolas y porcinas. Así, la línea de trabajo que llevan a cabo los investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural, en la que se enmarca el proyecto, tiene tres objetivos: conocer qué tipo de partículas se emiten y cuál es su origen, cuantificar los niveles de emisión y concentración de partículas, e identificar cómo se emiten y qué factores influyen en los niveles emitidos.

En ese sentido, señaló que «el aire en una explotación ganadera concentra entre 10 y 100 más material particulado que el aire de una oficina. Y no debemos olvidar que estas partículas tienen la capacidad de contener en su superficie compuestos responsables de olores y gases, que se encuentran en elevadas cantidades en las granjas y que, adheridos a las partículas, pueden ser transportados con el aire. Además, pueden contener microorganismos que conllevan riesgos asociados para la salud humana y animal».

Así pues, fruto de una colaboración de tres años de este grupo de investigadores con el grupo de «Livestock Research» de Wageningen UR (Holanda), uno de los grupos de investigación europeos líderes en este campo, se ha desarrollado este proyecto, que busca soluciones al problema que sean viables, sostenibles y económicamente asumibles por el sector ganadero.

La técnica de ionización utilizada por los investigadores ha obtenido un resultado eficiente, ya que los niveles de partículas gruesas han disminuido hasta un 36% y los de partículas finas se han reducido un 10%. «Se trata de una técnica barata y asumible por el ganadero, ya los costes de inversión son menores que para otros sistemas, con costes de mantenimiento mínimos, y además, es sostenible, ya que las partículas se eliminan al ser atraídas mediante atracción electroestática a unos paneles donde se quedan pegadas para ser eliminadas», dijo.

Este trabajo ha sido publicado en la revista científica internacional Transactions of the ASABE (Sociedad Americana de Ingeniería Biológica), por lo que ha recibido el Premio «Superior Paper Award» que otorga este medio al mejor artículo publicado en esta revista por ser innovador y por los resultados obtenidos.

De momento, se ha llevado a cabo esta experiencia piloto, pero el siguiente paso será probarla a escala comercial. Como explicó Cambra-López, esta técnica «tiene un gran potencial para ser aplicada en explotaciones de pollos de engorde. Nuestro principal objetivo es proporcionar herramientas al sector ganadero y a la administración para que puedan adoptar las medidas necesarias para reducir los efectos perjudiciales de este tipo de contaminación tanto para la salud como el medio ambiente».

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